Villa se sintió engañado por Tamargo, que le reclama seis millones de euros

Villa se sintió engañado por Tamargo, que le reclama seis millones de euros
. EFE/Archivo

El delantero internacional del Barcelona David Villa ha dicho hoy que ha decidido desvincularse de su representante José Luis Tamargo al sentirse engañado por el agente, que le reclama 6 millones de euros por incumplimiento de contrato y quien considera que el traspaso del jugador del Valencia al club azulgrana, consumado en 2010, había quedado cerrado en 2009.

El ex presidente de la entidad barcelonista Joan Laporta, Txiqui Beguiristáin, director deportivo del club en el periodo 2003-2010, y Raúl Sanllehi, actual director del área de Fútbol de la entidad, han coincidido en que no existió intermediación de Tamargo durante el año 2010, en que se concretó la venta del futbolista.

Además del propio Villa, de Tamargo y de estos tres testigos, que han comparecido hoy en el juicio celebrado en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número dos de Avilés, cuyo titular es Ricardo Badás, en una vista que se prolongó durante más de cinco horas, también lo han hecho el presidente y vicepresidente del Valencia, Manuel Llorente y Javier Gómez, respectivamente, quienes han señalado que la actuación de Tamargo no ha sido influyente.

Frente a la posición esgrimida por la defensa del internacional, el abogado del demandante ha insistido en que los contactos existentes entre las distintas partes -representante, jugador, Barcelona y Valencia- durante 2009 fueron el sustento y la clave del acuerdo suscrito en 2010, en las «mismas condiciones» que a juicio de Tamargo había quedado concretadas ya un año antes.

En medio de gran expectación se personó David Villa en el Juzgado, que abandonó apenas media hora después de finalizar su declaración para viajar en un avión privado, que el Barcelona puso a su disposición, para incorporarse junto al resto de la plantilla, que esta noche juega ante el Valencia.

Durante el tiempo en el que permaneció en la sala, después de que el juez hubiera accedido a que se ausentara tras declarar, el jugador ha mostrado su desacuerdo con gestos ante algunas de las afirmaciones de Tamargo, quien ha dicho que le ha visto como a un «hijo».

«Tamargo no ha sido conmigo todo lo profesional que yo he sido con él», ha dicho Villa, quien ha reconocido que durante un tiempo se ha sentido «muy contento» con el que fuera su agente, al que ha revelado que le hizo saber su negativa a jugar en ligas extranjeras, y quien le comunicó primero el ofrecimiento del Real Madrid y después el del Barcelona, por el que el jugador pronto le dijo que sólo quería jugar allí.

Un par de reuniones, celebradas ambas en 2009, una de ellas en Salinas (Asturias) y otra posterior, en Pozuelo (Madrid), han acaparado gran tiempo de la vista en la que el abogado de Tamargo ha argumentado que la primera de ellas tuvo matiz de «celebración», de que algo se había conseguido.

«Todos fuimos allí engañados», ha sostenido Villa sobre la reunión de Pozuelo, en la que para él lo «principal» era que el Valencia quisiera venderle. «No me preocupaba lo que iba a cobrar porque sabía que iba a ganar más que en Valencia», ha abundado.

Sobre esta reunión en Pozuelo, los representantes del Barcelona y del Valencia han coincidido en que unos desconocían la convocatoria de los otros en la misma, y también ha sido aludida por el goleador como el punto que marcó su desencuentro con el que había sido su representante oficial en los últimos 10 años.

Laporta ha revelado algunas de las llamadas que realizó al presidente del Valencia para conocer si el club levantino estaba dispuesto a traspasar al asturiano, a lo que Llorente precisó que no accedería en 2009.

Para Beguiristain, el encuentro mantenido en Salinas no fue un acuerdo «en firme» sino dejar constancia de que las «expectativas» se podían «cumplir» en función de que el Valencia «quisiera vender».

A su juicio, la presencia de los representantes del Barcelona en esta reunión suponía «escenificar» el interés de la entidad azulgrana por el jugador para que «éste pusiera todo su empeño en convencer al Valencia».

La reunión mantenida en Pozuelo le dejó una sensación «muy desagradable» al «no poder siquiera» saludar al presidente del Valencia. «Fuimos -el Barcelona- a la reunión porque creíamos que el Valencia lo sabía, luego nos dimos cuenta que sabía que se iba a reunir con nosotros», ha abundado.

Juan de Dios Carrasco, ex integrante de la secretaría técnica del Barcelona, y Pedro Azkárate, abogado de confianza de Tamargo, han certificado con su testimonio el trabajo desarrollado por el representante en favor del fichaje de Villa por el Barcelona durante el año 2009, que el agente ha sostenido como las negociaciones que finalmente quedaron reflejadas en el contrato suscrito un año más tarde.

En el turno de conclusiones, el abogado de Villa, Alberto Pimenta, ha sostenido que el contrato entre ambas partes había quedado extinguido el 19 de abril de 2010 cuando el futbolista así se lo comunicó por escrito al demandante, y que el traspaso se realizó en 2010 sin la intervención de Tamargo al entender que no logró la que era su misión, convencer al equipo que tenía los derechos de Villa.

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