El Real Madrid se impone en Nicosia al Apoel (0-3) y pone pie y medio en semifinales de la Champions

Alfredo Relaño (AS): «Marcelo y Kaká salvaron un partido tostón»

José Sámano (El país): "Con ellos, el Madrid se dio un festín final tras más de una hora de sosería, de mucha posesión, poco ingenio y contadas oportunidades"

Julián Ruiz: "Ante el Apoel, Mou tuvo un acierto, el de aparecer con Sahin. Y un error, el que jugara Coentrao, en tiempos difíciles por el humo de su cigarro"

El Real Madrid logró imponerse en el GSP Stadium de Nicosia (Chipre) por tres goles a cero al Apoel, en un partido tan poco vistoso como efectivo, en el que el conjunto español controló el choque de principio a fin aunque tuvo que esperar para que llegara el gol -minuto 74, Benzema-.

En la recta final del choque, Kaká y de nuevo Benzema dejaron la eliminatoria muy decantada para la vuelta en el Santiago Bernabéu, y el conjunto blanco regresa para la capital sin lesionados, sin amonestados y recuperando el habla en los jugadores y técnicos.

La prensa deportiva española, pasando por encima de una rueda de prensa atípicamente sosa de José Mourinho, se centró en elogiar al equipo que controló el choque y especialmente al acierto del técnico luso, que ganó el partido gracias a los cambios:

José Sámano (El País) —Dos ‘suplentes’ alumbran al Madrid–: «Marcelo, suplente en favor del más defensivo Coentrão, tomó el encuentro al asalto y Kaká, alistado por Higuaín, encendió las luces al equipo. Con ellos, el conjunto español se dio un festín final tras más de una hora de sosería, de mucha posesión, poco ingenio y contadas oportunidades. Mourinho halló el remedio en el banquillo y su envite desató al Madrid con Marcelo como síntoma: el partido pedía fantasía».

Alfredo Relaño (AS) —Marcelo y Kaká levantaron la fiesta–: «Pero al final se llevó tres de un Madrid desganado y confuso durante la primera hora de juego, pero que dio un salto grande con la entrada de Marcelo y Kaká. Jugaron cerca uno del otro, perforaron la banda izquierda y salvaron un partido tostón. Marcelo es realmente otra cosa. Y si tiene cerca a Kaká y se asocia con él, mejor todavía. Para ellos fue la noche. Y para Benzema».

José Manuel Cuéllar (ABC) —Sellado con un tono mortecino–: «El Apoel no se movió ni un ápice y siguió sin pasar del medio campo porque ¿para qué? porque ir para nada… El Madrid fue demasiado previsible, sin grandes pases interiores, sin genialidades, sin que apareciera ninguno de sus magos».

Jesús Alcaide (El Mundo) —Energía brasileña para Karim–: «Marcelo y Kaká aparecieron en el momento oportuno. La profundidad del lateral y la clarividencia del ex balón de oro abrieron los huecos que antes no se habían encontrado y dejaron resuelta una eliminatoria aparentemente sencilla, pero que tenía su trampa».

Julián Ruiz (El Mundo) —Apoel, nombre de cerradura–: «Ante el Apoel, Mou tuvo un acierto, el de aparecer con Sahin. Y un error, el que jugara Coentrao, en tiempos difíciles por el humo de su cigarro. Pero Mourinho mató el partido con el irreverente Apoel con esos dos cambios, con Kaká y, sobre todo, Marcelo, que iluminaron el ataque madridista».

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