Menuda ignorancia que en Pamplona le tachasen de centralista cuando su padre había sido un represaliado por el franquismo
Ahora que José Mourinho atraviesa uno de los momentos más delicados desde que firmó por el Real Madrid, con el equipo a 11 puntos del líder Barça en Liga y tras tener que conformarse con la segunda plaza en su grupo de la Champions League, aparece un libro que glosa la figura de uno de los iconos de siempre del madridismo, José Antonio Camacho, cuyo breve paso por el banquillo del Santiago Bernabéu, amén de lo que ocurrió después con los mal denominados galácticos, convenció definitivamente a Florentino Pérez del perfil de entrenador que necesitaba el club: un hombre con autoridad como el técnico portugués.
Jesús Gallego, periodista con amplia trayectoria en la SER, donde actualmente presenta y dirige ‘Ser Deportivos’, es el autor de ‘José Antonio Camacho. Fútbol Indómito’. Para Gallego, todo lo que sufrió Camacho en sus carnes en aquel segundo intento al frente del Real Madrid -previamente ya estuvo con Lorenzo Sanz y la cosa duró aún menos- provocó «el fin de la era galáctica»:
«Hay una frase que define lo que veía Camacho en ese vestuario: ‘Yo en el Madrid tenía seis multinacionales y con eso no se puede ir a ningún sitio’. Pronto entendió que lo primero en aquel Real Madrid de Florentino no era su criterio. Además, el trato excesivamente condescendiente de Florentino con los jugadores hizo imposible que aquello funcionase»
Y es que Camacho, según se cuenta en el libro publicado por ‘Al Poste Ediciones’, tuvo que ver como la parte publicitaria y de márketing tenía más peso que la deportiva. Por si fuera poco, los jugadores que no estaban de acuerdo con sus decisiones (como el caso de Luis Figo, que había acabado tocado la Eurocopa de Portugal y aún así quería jugar un partido benéfico que organizaba) llamaban directamente al presidente para que él les otorgara el permiso que Camacho les negaba. Así las cosas, Gallego afirma:
«Camacho representa el fin de la era galáctica. Cuando se ve imposibilitado de sacar eso delante se va a la tercera jornada de Liga. A partir de entonces el Madrid va en caída libre, primero Garcia Remón, luego Luxemburgo, después López Caro…hasta que el que se acaba marchando es Florentino, que en su despedida reconoció que había mimado en demasía a esos jugadores. Por eso cuando vuelve lo hace convencido de lo que necesita es un entrenador con autoridad. Valdano le trae a Pellegrini pero ve que no le vale. Por eso elige a José Mourinho y le da todo el poder»
Y es que el luso goza de un control sobre casi todas las decisiones del club que más le hubiera gustado tener a Camacho. Sin embargo, esa autoridad se ha transformado en diferentes enfrentamientos en el seno del club, como el que tuvo con Jorge Valdano, que acabó precipitando el adiós del entonces director general, o más recientemente con el entrenador del Castilla, Toril:
«Yo también pienso que el Madrid lo que necesitaba era un entrenador tipo Mourinho, que mande y decida y si se equivoca se equivoque solo él. Lo que ocurre es que Mourinho tiene muchas aristas. Y en su función de pisacharcos le falta tacto y educación»
Tras aquella experiencia traumática en el club de sus amores, donde alcanzó la gloria como jugador -teniendo que superar una grave lesión de rodilla que a punto estuvo de apartarle del fútbol cuando su carrera despegaba-, Camacho se hizo cargo de la Selección sustituyendo a Javier Clemente, enemigo público de varios periodistas que en aquel momento cubrían la actualidad del equipo nacional, entre ellos el propio Jesús Gallego. A pesar de instaurar los primeros síntomas de lo que posteriormente sería el juego de toque que ha deslumbrado al mundo, el atraco sufrido ante los anfitriones en el Mundial de Corea precipitaron la marcha de Camacho, que echaba de menos el día a día en un banquillo.
El de Cieza vivió quizás su experiencia más traumática cuando decidió firmar por Osasuna, donde tuvo que ver que una parte de su propia afición, la más radical, le insultaba a diario:
«Y eso que Camacho no tiene una conciencia política arraigada desde que en su familia sufrieron lo que fue que el padre fuera represaliado por el franquismo. Menuda ignorancia que en Pamplona le acusaran de centralista viniendo de una familia donde el padre fue represaliado por republicano. Él mismo reconoce que se equivocó renovando la última temporada porque la situación era insostenible, ya que tener en contra a una parte de tu propia afición es muy duro»
*Entrevista realizada con la colaboración de Ana Villarrubia


