El País asegura que Florentino Pérez está preocupado por la suplencia del jugador galés

Diego Torres: «Los futbolistas del Real Madrid han concluído que Bale es un muchacho agobiado»

"También causó asombro en el grupo la actitud estuporosa del recién llegado en los primeros entrenamientos"

Diego Torres: "Los futbolistas del Real Madrid han concluído que Bale es un muchacho agobiado"
Gareth Bale con Cristiano Ronaldo. PP

Hace poco más de un mes, un emisario del presidente, Florentino Pérez, fue a encontrarse con el entrenador, Carlo Ancelotti, para trasladarle la preocupación reinante en el club por la suplencia de Bale

Diego Torres asegura en El País que Florentino Pérez está «preocupado» por la suplencia de Gareth Bale. Según el periodista argentino, el máximo mandatario del Real Madrid observa como pasan las jornadas y la fortísima inversión realizada por el galés no se ve reflejada en minutos de juego.

Hace poco más de un mes, un emisario del presidente, Florentino Pérez, fue a encontrarse con el entrenador, Carlo Ancelotti, para trasladarle la preocupación reinante en el club por la suplencia de Bale. Rápido de reflejos Ancelotti respondió explicándole al enviado presidencial que la dirigencia no tenía de qué preocuparse, que conocía el tremendo esfuerzo económico que había hecho la institución por fichar a Bale, y que le reservaría un sitio en el equipo titular.

Además, el redactor del diario de Prisa cuenta en su artículo de este 25 de octubre que el ex del Tottenham es visto con desconfianza por sus actuales compañeros:

La versión oficial del precio pagado por Bale al Tottenham es 91 millones de euros. En el vestuario del Madrid, sin embargo, los jugadores dan por sentado que el galés costó 100 millones, como dicen en Inglaterra. Curiosos por naturaleza, los futbolistas han dedicado los últimos meses a estudiar con celo a quien consideran el colega más caro de la historia. El resultado de las observaciones es que se trata de un muchacho agobiado ante la necesidad de responder a las expectativas. Apenas ríe. Se muestra taciturno.

También causó asombro en el grupo la actitud estuporosa del recién llegado en los primeros entrenamientos. En los partidos en campo reducido permanecía más bien atónito, se movía poco y apenas recibía balones. Ante la baja frecuencia de sus desmarques Paul Clement, el ayudante de Ancelotti, se especializó en repetirle durante días que debía aumentar su movilidad. La reiteración de la orden repica en la mente de todos los muchachos: «¡Muévete, muévete, muévete…!». Desde entonces Bale se esfuerza por moverse en espacios reducidos. A falta de un criterio luminoso para tirar los desmarques se pasa los entrenamientos corriendo como un poseso, deambulando sin pausa.

 

Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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