"Son los mismos [tertulianos] que idolatran a Mourinho: Dios los cría y ellos se juntan, en España más que en ningún sitio"

El escritor Javier Marías, en El País Semanal: «No sorprende que a Casillas lo odien los tertulianos maleantes de la extrema derecha»

"El espíritu megalómano y fullero de Mourinho parece haber impregnado a parte de la masa social del club y su presidente"

El escritor Javier Marías, en El País Semanal: "No sorprende que a Casillas lo odien los tertulianos maleantes de la extrema derecha"
Javier Marías e Iker Casillas.

Marías, como en su día Boyero o Diego Torres, continúa con la línea antimourinhista del diario de Prisa

Volcánico artículo el de Javier Marías en EPS. El prestigioso escritor, en su colaboración semanal con la revista de los domingos de El País, se pone la bufanda y la camiseta de apasionado hincha y ataca a José Mourinho, el ex entrenador del equipo de sus amores, y a todo aquel que desde los medios de comunicación ha defendido su labor y ahora defiende la titularidad de Diego López por delante de Iker Casillas:

Casillas, que desde los tiempos en que se lo llamaba «el muchacho», no ha cesado de obrar milagros bajo los palos, y encima se ha comportado siempre con dignidad y compañerismo y una nada demagógica nobleza. No sorprende que lo odien los tertulianos maleantes de la extrema derecha, los mismos que idolatran a Mourinho: Dios los cría y ellos se juntan, en España más que en ningún otro sitio. Esa es una de las razones de mi indiferencia de hoy: no ver saltar al césped a Casillas es como no ver hacerlo a Di Stéfano cuando yo era niño.

Marías, en un artículo titulado ‘Las no tan viejas lealtades’, ajusta cuentas con Mourinho, el portero que sentó a Casillas el año pasado -no el primero, recuerden, ya que en su día también lo hizo Vicente del Bosque-del que dice que era «la negación absoluta de lo que para mí había representado el Madrid».

Ya no está, pero uno no se recupera de semejante baldón de la noche a la mañana, menos aún cuando su espíritu megalómano y fullero parece haber impregnado a parte de la masa social del club y -todavía más grave- a su presidente, que al fin y al cabo fue quien lo trajo y le otorgó plenos poderes, quien defenestró por complacerlo a alguien que sí entendía al Madrid como Valdano y orilló a Zidane por si acaso, y se puso de su parte en su persecución de Iker Casillas.

Y continúa:

Ese individuo logró convertir en verdades todas las falacias que los antimadridistas llevaban décadas propalando: un equipo prepotente y desdeñoso, que intentaba intimidar a árbitros y rivales, que ganaba con jactancia y perdía con malos modos. Incluso le añadió un sambenito que nadie le había achacado: un equipo victimista y quejoso.

Aunque su escrito no deja de representar la opinión personal y subjetiva de un columnista acostumbrado a tratar cualquier tema de actualidad no deja de resultar paradigmático que lo haga desde El País, el periódico cuya sección de deportes ha sacudido a Mourinho por activa y por pasiva y desde donde un crítico de cine, Carlos Boyero, le llamó «nazi».

 

Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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