El triste comienzo del programa de Intereconomía TV en su nueva etapa

Carlos García Hirschfeld: «No soy Josep Pedrerol [y esto no es ‘Punto Pelota’]»

"Me han dado una cera tremenda esta tarde; agradezco a todos los mensajes a favor y en contra"

Seis años yendo día tras día a Intereconomía para que de buenas a primeras un ‘esbirro' de Julio Ariza te espere en la puerta de la calle y te diga que no puedes entrar

No lo tenía fácil y Carlos García Hirschfel no trató de lucirse. Arrancó a la hora prevista y con cara de funeral, casi idiendo disculpas, miró a la cámara y dijo: «No soy Josep Pedrerol».

Después, en un pálido remedo de lo que durante seis temporadas han sido los arranques del programa deportivo más marchoso de la radiotelevisión española, dio paso a un reducido grupo de colaboradores: Chus Galán, Antonio Albert, Isidro San Jose, Mónica Martínez, José Vicente Hernáez y Melchor Miralles.

Antes de enviar un ‘abrazo‘ a su antecesor en el puesto, García Hirschfeld hizo una breve y modesta presentación:

«Empezamos una nueva etapa. Punto Pelota seguirá siendo un programa futbolero y divertido. Me han dado una cera tremenda esta tarde. Agradezco a todos los mensajes a favor y en contra».

El nuevo presentador de ‘Punto Pelota’ apenas había tenido tiempo para preparar nada y se notaba. Fue por la tarde, mientras los empleados de seguridad de Intereconomía andaban agobiados, cortando el paso a Pedrerol y prohibiendo el acceso a las instalaciones de Veralia a Quim Domenech y el resto del equipo, cuando lo contrataron.

No ha revelado García Hirschfeld quien le contactó y qué le ha ofrecidola empresa, que debe a buena parte de sus empleados más de seis meses de sueldos atrasados, pero fuentes de Intereconomía coinciden en que la gestión fue realizada personalmente por Melchor Miralles, quien después intentó convertirse en la estrella del programa. Con más pena de gloria.

Miralles, pretendiendo ser gracioso, entró en plató con un balón en la mano y le soltó un pelotazo de aupa a García Hirschfeld, quien no podía dar crédito a lo que veía.

Más adelante, como si trajera la gran exclusiva del día, Miralles aseguró que el quebradero de cabeza de los médicos del Real Madrid se llama Varane:

«No hay una decisión tomada pero es muy probable que haya una intervención quirúrgica».

Prueba de que el tema no tenía la mínima entidad, han sido las audiencias cosechadas por el programa de este 4 de diciembre: Han descendido del 3,3% del miércoles pasado al 1’7% del primer día de la era post Pedrerol.

Sus competidores en la noche deportiva, ‘Tiki-Taka’, tampoco ha salido muy beneficiado del cambio, han subido apenas unas décimas, del 1,1% al 1,4%.

Antes de irrupción de Miralles y durante la introducción, Carlos García Hirschfel aclaró:

«Soy del Real Madrid, pero no soy mourinhista».

Horas después de haber sustituido a Pedrerol en el programa, ha escrito una entrada en su blog con un impactante título: «El hijoputa».

«Menos mal que mi madre no tiene Twitter. Y lástima que no sea analfabeta, porque si hoy entra, por ejemplo, en algunos periódicos digitales no leerá cosas bonitas sobre su hijo».

UN ESPECTÁCULO LAMENTABLE

Como cuentan en ‘Periodista Digital’ este 5 de diciembre de 2013 en exclusiva Juan Velarde, Luis Balcarce Roberto Marbán, el despido de Pedrerol y los suyos ha sido un espectáculo lamentable.

Seis años yendo día tras día a Intereconomía para que de buenas a primeras un ‘esbirro’ de Julio Ariza te espere en la puerta de la calle y te diga que no puedes entrar, que aquello «es una propiedad privada».

Así han despachado en el canal del toro a Josep Pedrerol, el responsable de Punto Pelota y al que, junto con su gente, han sido echados a patadas pese a deberles a la mayoría de ellos varias nóminas.

Había expectación y sbre todo tristeza y rabia. En ‘El Gato al Agua’, que se graba y emite desde LaSextaTV, justo enfrente de las instalaciones de Veralia,  Tania Sánchez Melero, diputada de IU en la Asamblea de Madrid, tuvo al final unas palabras de solidaridad hacia los despedidos:

«Un abrazo a los trabajadores que esta noche no harán Punto Pelota»

A su vera, el profesor ‘progre’ Pablo Iglesias también masculló algo, pero no se le entendió bien.

LOS ÚLTIMOS SERÁN LOS PRIMEROS… EN COBRAR

El grupo de empleados, que utiliza como plataforma la web «Afectados Intereconomía», denuncia que mientras decenas de trabajadores con más diez años de antigüedad han estado soportando durante el último año impagos reiterados por parte de la empresa (algunos de ellos despedidos sin indemnizaciones aun cobradas), el Grupo continúa en la actualidad con su estrategia de contratación de nuevos profesionales:

«La novedad para muchos trabajadores es que estas nuevas incorporaciones sí cobran».

Aseguran en sus notas que,la reestructuración de la cadena de Julio Ariza pasa por una maniobra de doble rasero.

«De forma paralela a los últimos despidos (impagados), Intereconomía ha empezado a fichar a periodistas como Carmen Baños (copresentadora del Telediario), Susana Castañón (codirectora de ‘El Gato al Agua’), Fernando Latienda (director de Cierre de Mercados en Radio Intereconomía) o Mónica Martínez (presentadora de Deportes). Además ha puesto en marcha un proceso de selección de personal, tanto en la redacción de informativos como en el Departamento técnico».

Estas nuevas contrataciones, tras dos EREs, se llevan a cabo a través de distintas sociedades: ILMAD (donde figura como administradora la madre del actual CEO de Intereconomía, Luis Sans), SP Projects y Brotherhood S.L.

Esta última sociedad fue creada el pasado 3 de septiembre con un capital de 3.000 euros y en la que figura como administrador único Domingo Bejarano Calabuig.

«Es esta última sociedad la que habría realizado el contrato a Melchor Miralles, fichaje estrella de Intereconomia para relanzar su canal de tv bajo la marca Inter TV, negociado directamente por Luis Sans y Álvaro Pérez ‘El Bigotes’, este último imputado en la trama del Caso Gürtel».

Según fuentes internas, estas nuevas contrataciones sí están cobrando las nóminas de forma regular, mientras que a decenas de ex trabajadores despedidos bajo distintas fórmulas (muchos a través de un despido procedente alegando baja productividad tras años de antigüedad y de soportar impagos durante el último) y empleados que aun continúan en la empresa se les adeuda, en el mejor de los casos, al menos 6 nóminas.

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