Ancelotti se marcha tras lograr la ‘Décima’ y fallar en la Liga BBVA

Carlo Ancelotti deja el Real Madrid prácticamente dos años después de llegar como el relevo para poner fin a la ajetreada y tensa etapa del portugués José Mourinho y con el objetivo de poner fin a la sequía en Europa con una ansiada ‘Décima’, cuya conquista ni siquiera le ha valido para acabar su contrato y su proyecto, lastrado por un segundo mal año que empañó todo lo conseguido en el primero.

«Estamos ante alguien que en 2007 fue elegido mejor entrenador del año en el mundo. Está, por tanto, habituado a presiones de los banquillos más intensos, aunque nada de lo vivido será igual en el Real Madrid», señaló el 26 de junio de 2013 el presidente del club, Florentino Pérez, el mismo que este lunes le ajustició en busca de un nuevo revulsivo, el enésimo bajo los mandatos del dirigente.

Con la misión de desplegar un fútbol «espectacular», como el de Reggiolo afirmó sonriente y feliz el día de su presentación, pero ya sabedor de «la responsabilidad de ganar la ‘Décima'» Copa de Europa, esquiva desde el año 2002 para un carrusel de entrenadores.

Ancelotti logró el segundo objetivo y el primero no lo acabó de cumplir del todo, pese a liderar al equipo madridista a una espectacular racha de 22 victorias consecutivas en esta temporada, antes de sufrir un bajón y de que su despertar final no le sirviese para salvar una temporada donde sólo la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes se añadieron al palmarés de la entidad.

Un día después de cumplirse el aniversario de la sufrida conquista en Lisboa de la ‘Orejona’, otro año sin título liguero, la derrota en las semifinales de la ‘Champions’ ante la Juventus y la posibilidad de que el gran rival firme otro triplete histórico han acabado con el crédito del de Reggiolo.

El italiano se va pese a tener el beneplácito del vestuario, siempre a su lado y mostrándole públicamente su apoyo. Avalado por su condición de ‘pacificador’, logró restaurar prácticamente toda la unida resquebrajada tras el paso de ‘Mou’, sin tener que levantar la voz ni realizar críticas públicas a sus jugadores, rivales o estamento arbitral.

Con todo, también tuvo que lidiar con uno de los problemas más relevantes de la etapa del portugués, la titularidad de Iker Casillas. El capitán tuvo que esperar un año para recuperar su protagonismo, aunque en el primero de Ancelotti se vio relegado a jugar únicamente ‘Champions’ y Copa del Rey, curiosamente los títulos que se levantaron, con Diego López jugando en la Liga BBVA.

Sin embargo, Ancelotti no pudo arreglar la fractura con un sector del Bernabéu, siempre atento al más mínimo fallo del mostoleño, titular en Europa y el torneo doméstico y cuyo futuro es ahora la gran incertidumbre en el club blanco.

A nivel deportivo, el técnico italiano tuvo que lidiar con sus malos inicios en los dos años ligueros, comienzos de los que se repuso para ponerse al mando de la clasificación. En el primero, desperdició su ventaja sobre el Atlético y el FC Barcelona, a los que fue incapaz de ganar en sus cuatro enfrentamientos, y consagró todas sus fuerzas a la ‘Champions’, que le dio en el último suspiro el máximo beneficio a esta arriesgada apuesta.

En el segundo, pese a ganar la Supercopa de Europa a inicios de agosto y sin apenas preparación, el comienzo no fue sencillo y la pérdida de la Supercopa de España ante el Atlético y las derrotas seguidas en Anoeta y en el Bernabéu, de nuevo ante el equipo rojiblanco, provocaron una nueva ‘minicrisis’, zanjada con una racha de 22 victorias seguidas, batiendo al Barça, recuperando el liderato y ganando el Mundial de Clubes.

Pero a partir de ahí, las cosas se volvieron a torcer, con el añadido de no encontrarse el infortunio de las lesiones. Así, fue eliminado de la Copa del Rey en octavos por el Atlético y, pese a algún ‘regalo’ más del FC Barcelona, no logró contener el liderato y se vio por detrás cuatro puntos tras perder en el Camp Nou después de haber ido cuatro por delante.

El conjunto azulgrana, al alza, no aflojó y de nuevo la Liga de Campeones pareció la tabla de salvación, en busca de hacer historia y ser los primeros en reeditar título en este formato. Pero la Juventus, la teórica ‘cenicienta’ de los semifinalistas, se llevó el billete y el crédito que le restaba a este educado y afable entrenador italiano, cuyo enorme palmarés y prestigio tampoco ha salvado de la voracidad y la poca paciencia de Florentino Pérez, a la búsqueda ahora de un nuevo proyecto.

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