Salvador Sostres

El Barcelona ganó al Betis pero perdió la dignidad en Sevilla

La derrota al Betis con goles de Rakitic y Luis Suárez y mantiene la distancia con Atlético y Real Madrid a falta de dos jornadas

Si los jugadores cobran un plus por campeonato ganado, tendrían que ser castigados con descuentos salariales por jugar tan mal

Escribe Salvador Sostres en su primorosa crónica deportiva de ‘ABC’ que, triste como un mayo sin Champions, el Barcelona enfrentaba el partido con más miedo de que el Madrid o el Atlético le ganaran la Liga que ilusión por ganarla ellos.

«Mi amigo Ramon Riera siempre dice que la Liga es para aldeanos, y que sólo la Champions es sexy, estelar, inigualable. Yo creo que tiene toda la razón, y los jugadores del Barcelona también lo saben».

Basta para comprobarlo el restaurante que eligieron para almorzar el miércoles y conjurarse para conseguir el doblete de consolación: Can Ferran, lamentable. Líbranos, Señor, de los restaurantes que empiezan por Can, que no están en la ciudad, y que presumen de sus «seques», una siniestra y muy flatulenta variedad de judías muy enraizada en la cocina popular -ese eufemismo por no decir «de pobres»- catalana. Si de verdad les importara ganar algo, habrían acudido a cualquier restaurante de Ferran Adrià.

El partido empezó con el Barcelona lento e impreciso, como si a Can Ferran hubieran ido hoy y no el miércoles. Esa pesadez de quien sufre retención de gases. A Luis Enrique, en manga corta, se le veían los tatuajes. En el minuto 4 Rakitic perdió un balón imperdonable que propició una contra de tres contra dos, que el Betis tiró a la basura con un disparo precipitado.

El Barça jugaba como si le diera vergüenza que Madrid y Atlético le vieran excesivamente motivado por un trofeo menor, ellos que todavía aspiran a la Champions. Los que hace un mes eran el mejor equipo del mundo dejaban pasar el tiempo con desdén, sin ni acercarse a la puerta de Adán, disputando sin orgullo los balones divididos, y sin trabajar la menor profundidad.

Era evidente que jugadores de tanta calidad podían hacer algo maravilloso en cualquier momento, pero resultaba también muy llamativo su dejadez, su apatía, sin conectar en ningún momento con el peligro.

En el 28, Neymar firmó un disparo duro pero no demasiado colocado, susceptible de ser considerado la primera oportunidad del Barça. Y en el 34 Westermann se autoexpulsó con una extemporánea entrada, incomprensible en un jugador que ya tenía una amarilla. Westermann no sólo no protestó sino que pidió disculpas a sus compañeros. En los minutos siguientes el partido no cambió y nunca tuvimos la sensación de que el Barça dependía de sí mismo para ganar la Liga.

La segunda parte empezó con un Barcelona más eléctrico, y la tuvo Suárez en el primer minuto. En el 4 y medio, el mediocre portero Adán, que durante la semana afirmó que tenía ganas de joderle la Liga al Barça, cantó clamorosamente en una deplorable salida y le regaló el gol a Rakitic. Cuando más quieres «joder» a alguien, más le acabas regalando. Esto va un poco para Adán, pero sobre todo para todos los resentidos que basan su proyecto en el odio, tan presentes hoy en nuestra política.

El partido continuó bronco, barato, vulgar, sin ningún atisbo de categoría. El fútbol jugado con este desinterés y con este desprecio, especialmente por jugadores que han llegado a jugarlo de un modo tan extraordinario, produce una infinita tristeza. Messi parecía la Cenicienta cuando se acaba el hechizo. El Betis producía tan poco que todavía era más escandaloso que el Barcelona fuera incapaz de hacer algo medianamente interesante, con lo que sin duda le habría bastado para doblegarle. Sólo Suárez en el 35, tras una buena asistencia de Messi, pudo marcar el segundo.

Pero en su conjunto, el partido del Barcelona fue desesperante. Si los jugadores cobran un plus por campeonato ganado, tendrían que ser castigados con descuentos salariales por jugar tan mal. El Barça demotsró en Sevilla una intolerable falta de compromiso. El Betis, en inferioridad numérica, fue dominado pero no sometido. Se defendió con honor y dio la cara por lo que es y representa.

El Barça perdió la dignidad y el Betis sólo un partido.

Ficha del partido

 

  • 0 – Betis: Adán; Bruno, Pezzella, Westermann, Montoya; N’Diaye, Petros; Cejudo, Joaquín (Musonda, m.55), Dani Ceballos (Portillo, m.69); Rubén Castro (Van Wolfswinkel, m.79).
  • 2 – Barcelona: Bravo (Ter Stegen, m.88); Alves (Sergi Roberto, m.74), Piqué, Mascherano, Alba; Rakitic (Arda Turan, m.86), Busquets, Iniesta; Messi, Suárez y Neymar.

Árbitro
Antonio Miguel Mateu Lahoz (C.Valenciano). Expulsó por doble amarilla al bético Westermann, que las vio en los minutos 28 y 35. Además, amonestó a los locales Bruno (m.20), Petros (m.33) y Dani Ceballos (m.67), y a los visitantes Piqué (m.23), Messi (m.23) y Alves (m.46+).

Goles

  • 0-1, M.50: Rakitic.
  • 0-2, M.81: Luis Suárez.

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