Bastó un solitario gol generado por Gareth Bale, quien a los 20 minutos del primer tiempo envió un centro desde la derecha que pegó en Fernando, que tuvo el infortunio de mandar la pelota hacia su propio arco, dejando sin reacción a Joe Hart. Bastó, si se quiere, medio gol. Medio gol y a adormecer el partido. El Real Madrid clasificó a la final de la Champions League y enfrentará al Atlético de Madrid, reeditando la final del 2014 en Lisboa, pero esta vez en Milán, el próximo 28 de mayo.
El partido dejó muy poco. El Manchester City, con un planteamiento timorato por parte del técnico Manuel Pellegrini, y con jugadores que no mostraron nunca rebeldía, no fue un participante digno de una semifinal de Champions.

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