El Real Madrid está de moda. El club blanco cerró una temporada para enmarcar con la consecución de la Undécima tras venir de la nada. Una primera piedra sobre la que el club blanco construye un futuro mejor.
Zidane gusta. El técnico del Real se ha convertido en un imán en el mercado atrayendo figuras de primer nivel que prefieren la opción del Madrid a otras alternativas. El proyecto blanco seduce. Hasta el punto que algunos futbolistas no dudan en llamar a las puertas del Santiago Bernabéu para ofrecer sus servicios.
Es el caso de Cesc Fábregas. El ex del Barça, que busca una salida de Londres como un poseso, va como loco por volver a la Liga.

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