Hace exactamente un mes y dos días que la UD Las Palmas frenaba en seco al Real Madrid y su paso triunfal en esos primeros compases de la Liga, con un empate en Gran Canaria (2-2) y un tanto decisivo de Sergio Araujo a falta de pocos minutos para el final. El argentino, sin embargo, se veía pocas después implicado en un escándalo con la Guardia Civil española al dar positivo por alcoholemia con una tasa de 0,76 miligramos, el triple de lo permitido, cuando supuestamente conducía su vehículo. Según diversas informaciones de entonces, el ariete se negó, además, a realizar una segunda prueba, estuvo desafiante con los agentes y llegó a decir que «esto me lo arregla el presidente».
En una ciudad tan poco dada a ese tipo de escándalos como Las Palmas de Gran Canaria, el asunto se convirtió en cuestión de Estado. Daba la casualidad, además, de que la UD Las Palmas estaba (y sigue estando) de moda por ser el equipo revelación de la Liga. Es por eso, y también porque de ser declarado culpable se enfrenta a una posible pena de varios meses de cárcel, que la celebración del juicio fijada para este miércoles ha despertado una gran expectación.