Más madera. O más dinero. Isco Alarcón quiere seguir de blanco. Y el Real Madrid quiere siga. ¿El problema? Dos.
Las ofertas que siguen llegando al jugador y que el entorno de este traslada al Bernabéu mejoran la mejor de las propuesta del Madrid.
El espectacular tramo final de temporada de Isco, unido a que el futbolistas termina contrato en 2018, lo que abarata al extremo su salida, ha disparado las cifras que los grandes ponen sobre la mesa de un Alarcón que prioriza al Real por encima de todo, aunque no a cualquier precio.
El jugador pide un esfuerzo mayor a Florentino y compañía para seguir feliz de blanco y firmar una renovación que se da por hecha.