Cristiano Ronaldo saltó al césped de Valdebebas y se entrenó por primera vez junto a sus compañeros este sábado. En el Real Madrid reciben al portugués con los brazos abiertos, después de una gira de pretemporada irregular y cargada de dudas respecto a la pólvora del equipo, visiblemente mojada en lo que llevamos de verano. Ni Bale ni Benzema han estado finos de cara a la portería rival, y por ello se esperan los goles de CR7 como fuente de salvación… a pesar de que el futbolista de Madeira no estará disponible el próximo martes en la Supercopa.
Pero había mucha expectación por ver en acción a Cristiano en la ciudad Real Madrid por un segundo motivo: su reencuentro con sus compañeros, con Zidane… y con Florentino Pérez. El luso volvía a enfundarse la camiseta de entrenamiento del equipo blanco más de un mes después de la portada del diario A Bola, en el que se aseguró que se iría del club merengue este verano. ¿Los motivos? Sentirse perseguido en España y poco arropado por el Real Madrid respecto a las acusaciones sobre irregularidades fiscales que le obligaron a declarar en los Juzgados de Madrid hace tan solo unos días.
Ronaldo, que se encendió sobremanera cuando conoció las intenciones de la fiscalía (de ahí la portada de A Bola) ha ido después meditando ese ‘arrebato’ que llevó a muchos medios dar por hecho que se marcharía este verano.
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