Acaba de llegar y ya es un problema. Paulinho parece haberse metido en la boca del lobo. El centrocampista brasileño, un perfil de jugador que, de acuerdo con el análisis de la Confederación Brasileña de Fútbol, no termina de encajar en el tradicional juego del Barça, se ha convertido en un marrón del que aparentemente nadie quiere hacerse responsable. El propio presidente de la entidad barcelonista, Josep Maria Bartomeu, lo ha dejado muy claro en la puesta de largo del futbolista al sacarse de encima la patata caliente.
«Quiero darle las gracias a Paulinho por aceptar la oferta del Barça y agradecerle el esfuerzo, así como la predisposición de su club para venir.
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