Dos derrotas ante el Madrid y la marcha de Neymar añ PGS hunden al Barcelona

La depresión del Barça: la lesión de Suárez ahonda el pesimismo del club azulgrana

El delantero uruguayo se perdería el debut de la Champions League

La depresión del Barça: la lesión de Suárez ahonda el pesimismo del club azulgrana
Marcelo, Luis Suárez y Keylor Navas, RM

Amanecieron los aficionados azulgranas sumidos en una cierta depresión tras la dura y contundente derrota del Barcelona a manos del Real Madrid.

No tanto por el resultado, sino más bien por las formas, por la diferencia abismal entre ambos equipos y por la lejanía en la que los culés parecen vislumbrar una mínima solución con la que acercarse a los blancos.

Como subraya SERGI FONT en ‘ABC’ este 18 de agosto de 2017, la marcha de Neymar fue un primer varapalo del que aún no se han recuperado en el Camp Nou y al que ahora se le suma la lesión de Luis Suárez, que estará entre cuatro y cinco semanas de baja tras dañarse la rodilla este pasado miércoles.

El uruguayo sufre una distensión en la cápsula de la articulación y se perderá con total seguridad los tres primeros partidos de Liga (Betis, Alavés y Español), el debut en Champions y parece poco probable que pueda reaparecer ante el Getafe el próximo 16 de septiembre.

Del tridente solo queda Leo Messi, que en las últimas horas también ha generado cierta inquietud ante la tardanza en la firma de su renovación.  El rumbo errático del equipo, la dificultad para encontrar refuerzos de empaque y el gesto contrariado del argentino en sus últimas apariciones hacen temer a los azulgranas con una regresión en las intenciones del rosarino.

Mensaje tranquilizador

El Barcelona se ha afanado en tranquilizar a sus socios a través de Jordi Mestre.

«Lo tenemos hablado y acordado. Estamos solo a la espera de fijar una fecha para la firma. La renovación de Leo está bien encaminada. Todo está correcto. Me sorprendería mucho que no se llevara a cabo».

No obstante, el hecho que fuera el mismo que afirmó que estaba seguro «al 200 por cien» que Neymar se quedaría provoca cierta inquietud entre los culés.

Las victorias y el buen juego son el único revitalizante que puede levantar el ánimo de su afición.

La frágil memoria que campea en el mundo del fútbol impide recordar que incluso en los mejores años del Barcelona se han vivido situaciones delicadas en las que se ha llegado a ondear la palabra «crisis» como estandarte de un ansiado cambio de ciclo por parte de los madridistas.

No obstante, en esta ocasión, el bache ha llegado demasiado pronto y en forma de socavón. El Camp Nou reclama caras nuevas con las que reasfaltar la carretera por la que debe circular la limusina que maneja Valverde. Y aquí la depresión se acrecienta ante el impedimento por fichar las primeras opciones de la dirección deportiva y los cromos que ilusionen a los aficionados catalanes.

El Arsenal no dejó salir a Bellerín ni el PSG a Verratti. Además, se llegó tarde a la explosión de Ceballos, que acabó en el Real Madrid. El parche fue fichar a Semedo, que ha evidenciado que le costará desbancar a Aleix Vidal del lateral derecho, y a Paulinho, un futbolista que llega procededente de la Superliga china.

Las nuevas incorporaciones las completan Deulofeu, que regresa tras juega en el Everton y el Milan, y Marlon, que no parece entrar en los planes del técnico. En total 88 millones de euros invertidos.

Se espera la llegada de Coutinho y Dembélé, aunque las negociaciones serán duras porque Liverpool y Dortmund saben que el Barça tiene dinero y necesidades. De hecho, el director general del equipo alemán, Hans-Joachim Watzke, desmintió ayer al manager general deportivo del Barcelona, Pep Segura, negando que Dembélé esté cerca de fichar por el club azulgrana:

«El Barcelona tiene el deseo de realizar el traspaso de Dembélé, pero sin embargo no se ha acercado ni un milímetro en los últimos días».

Gerard Piqué retrató muy bien la situación que vive en estos momentos a nivel deportivo y social el Barça, que también está a las puertas de una moción de censura promovida por Agustí Benedito.

«No es el mejor momento ni del equipo ni del club. Tenemos que estar juntos y remar hacia adelante. Parece que vayamos por caminos separados pero no es así. Tenemos que ir a una, todos juntos para ser más fuertes. Creo que es la consigna de todos». Y añadió:

«Por primera vez en nueve años hemos sentido que el Madrid era superior».

Palabra de presidente y de portavoz, palabra de Piqué.

Te puede interesar

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído