LA REACCIÓN DE LOS COMPAÑEROS DEL OPORTO TAMBIÉN FUE MUY CRITICADA

Fútbol portugués: un jugador recibe terribles ataques racistas y el árbitro le saca amarilla

El fútbol portugués dejó ver su peor cara el pasado 16 de febrero de 2020.

En el partido entre Oporto y el Vitória Guimaraes, los aficionados del club local propinaron infinidades de insultos al jugador Moussa Marega, delantero de los ‘Dragones’, por lo cual el jugador intentó irse del campo en diferentes oportunidades, lo que finalmente hizo en el minuto 69.

Los insultos ocurrieron durante todo el partido, silbidos e imitaciones de mono, pero en el minuto ’60 Marega hizo el 1-2 que le dio la ventaja a su equipo en el marcador, el jugador celebró el gol en el sector donde estaban los más agresivos de la grada señalándose la piel.

De hecho, llegó al punto de celebrar con uno de los asientos que le habían lanzado desde el fondo.

No obstante, los aficionados persistieron y cansado de que el partido se desarrollase con normalidad, Marega decidió dejar el terreno de juego, lo que hizo recordar aquel lamentable episodio de Eto’o en La Romareda.

Cuando salía del campo, Marega hizo señas a los aficionados con el dedo hacia abajo, desaprobando la actitud de la grada, y de camino al vestuario le dedicó alguna peineta a los locales.

El entrenador del Oporto, Sergio Conceiçao, también mostró su enfado y dirigió visiblemente enfadado a la grada del Afonso Henriques, diciendo «esto es una vergüenza, caralho», mientras la afición del Oporto intentaba animar a su jugador.

La acción de los compañeros y del árbitro durante todo el encuentro fue lamentable, según analistas deportivos el partido debió ser detenido y los propios compañeros de Marega debieron acompañarlo y salir del campo, también se ha comentado la diferencia en el tratamiento de estos casos con el fútbol inglés, donde los aficionados que insulten a jugadores por su color piel son detenidos.

«Es casi tan lamentable el comportamiento de sus compañeros como el del público. Tendrían que haberse ido con él y no intentar convencerle para seguir jugando», dijo MisterChip en un tuit.

El jugador también dejó conocer su enfado en las redes sociales, donde le dedicó un mensaje a «esos idiotas» que hicieron «gritos racistas». Pero no se quedó allí y le recriminó al árbitro por no haberlo defendido y por haberle «sacado una amarilla por defender» su color de piel y le asestó: «Eres una vergüenza».

 

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