Parte del millonario fichaje del ‘Pelusa’ en el Napoli fue financiado por la mafia

Un polémico documental sobre las escuchas a Maradona y la camorra destapa un escándalo de drogas y prostitutas

Entre las más de 500 horas de material de archivo que recopiló el director británico Asif Kapadia, se encuentran fragmentos de las supuestas conversaciones entre el astro del fútbol y el clan de los Giuliano

Un polémico documental sobre las escuchas a Maradona y la camorra destapa un escándalo de drogas y prostitutas
Diego Armando Maradona PD

Los escándalos sobre Diego Maradona sigue brotando hasta después de su muerte.

El vínculo del argentino con el clan de los Giuliano, la familia camorrista que dominó durante décadas los barrios de Nápoles, nació el mismo día en el que el club italiano pagó por su pase una cifra récord para la época: 10 millones y medio de dólares.

Parte de esa suma provenía directamente de la mafia de la ciudad.

Por aquel entonces, Diego probablemente no tenía idea de quiénes estaban detrás de la mafia napolitana ni cómo actuaban. Pero poco tiempo después, a medida que se fue convirtiendo en un semidiós para el club y también para la ciudad, los Giuliano pasaron a formar parte de su vida.

Esta relación entre Diego y la camorra napolitana, liderada por el jefe mafioso Carmine Giuliano, queda expuesta a través de material de archivo inédito que reveló Diego Maradona, el documental del británico Asif Kapadia estrenado el año pasado.

Tras el fallecimiento del astro del fútbol, la película volvió a convertirse en furor y se encuentra entre los contenidos más elegidos por los usuarios de la plataforma de streaming DIRECTV GO a nivel regional.

En el documental, el propio Diego habló de los comienzos de su vínculo con la camorra: “Me metieron en una moto, fuimos a Forcella (un barrio de oscuros callejones en el centro de Nápoles)… Llego y ya estaba la mesa para comer. Tenía un fusil acá al lado mío. Parecían Los Intocables, Al Capone… Comimos y Carmine me dijo: ‘Cualquier problema que tengas también es nuestro problema’. Y me dijo que nos protegía en Nápoles. Para mí era todo nuevo, como una película”.

Diego llevó al Napoli a lo más alto. En la temporada 1986/87 le dio su primer Scudetto y una Copa Italia. En la temporada 1988/89 alzó la Copa de la UEFA y el segundo Scudetto. Y al año siguiente ganó la Supercopa de Italia.

Para los napolitanos, Pelusa era su héroe, el salvador que eligió a su pueblo para liberarlos del sometimiento de los poderosos del Norte.

“Quizá fue el mejor futbolista de la historia, pero el costo que tuvo que pagar fue demasiado alto”, dijo en el documental Fernando Signorini, preparador físico del Diez durante la mejor etapa de su carrera.

Durante sus años de gloria en el Napoli, el vínculo de Diego con los Giuliano se fue profundizando, de la mano con su relación con la droga. El narcotráfico y también la explotación de la prostitución eran negocios controlados por la camorra.

“Creo que Diego no se había preguntado en absoluto si estaba bien o no juntarse con un camorrista, con alguien que era buscado por la Justicia. Él era así, una persona que no se negaba a nadie. Y esas eran fiestas con gente que lo adoraba”, contó en 2019 Luigi Giuliano, sobrino de Carmine Giuliano, al medio Voce Di Napoli, sobre el vínculo del astro del fútbol con la mafia napolitana.

Para los mafiosos, presumir la amistad del mejor jugador del mundo era una manera de mostrar su poder. Y para Diego, no había ningún problema en ese vínculo.

“Salía y me encontraba con gente que pedía sacarse una foto conmigo. Y yo no puedo pedirle el documento de identidad a todo aquel con el que me hacía una foto. Después aparecía en los diarios que alguno era un camorrista”, contó en una entrevista con el canal 5 italiano.

En algunas ocasiones, los encuentros del Diez con la mafia eran en eventos privados, como cenas familiares o alguna reunión íntima. Pero también iba a la inauguración pública de locales que contaban con el respaldo de la camorra.

Por el simple hecho de asistir y sacarse fotos con la gente que se encontraba allí, la mafia le entregaba un reloj de oro. Así fue como en algún momento llegó a tener muchos de estos objetos de valor y se convirtieron casi en un fetiche para él.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído