Luis Rubiales sigue dando de qué hablar. Son ya varios los documentos sacados a la luz por parte de ‘El Confidencial’, el último, publicado en la mañana del lunes 6 de junio por José María del Olmo y Alejandro Requeijo y en el que el presidente de la RFEF manipuló a su antojo a Pedro Sánchez.
La polémica con Rubiales comenzó cuando, el mismo medio citado anteriormente, publicó conversaciones entre el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el actual futbolista del Barça Gerard Piqué. Ambos, con comisiones millonarias de por medio, llevaron la competición de Supercopa de España a Arabia Saudí.
Posteriormente, siempre según lo publicado por ‘El Confidencial’, Rubiales no sólo participó con un futbolista en activo, el cual jugó la competición que ambos trasladaron a Arabia, sino que también se descubrió una de sus mejores facetas: el espionaje.
Porque el presidente de la RFEF utilizaba en sus reuniones con varios personajes reconocidos y con cargos importantes hasta bolígrafos espías. También guardaba todo tipo de conversaciones de WhatsApp e incluso se atrevía a grabar conversaciones telefónicas.
Además, se sabía que Rubiales mantenía conversaciones con Pedro Sánchez, y era cuestión de esperar que algunas de las mismas salieron a la luz. Este lunes 6 de junio, ‘El Confidencial’ publicó algunas de las muchas que tuvieron ambos.
Las conversaciones comenzaron en junio de 2018, días posteriores de que Pedro Sánchez llegara a la presidencia del Gobierno por una moción de censura, y se han dado hasta la actualidad.
Rubiales peloteaba a Pedro Sánchez: «¡Qué contento estoy cojones!»
Estas conversaciones sacadas a la luz demuestran dos cosas: la doble cara de Rubiales y la debilidad del Gobierno Sanchista. Porque todo comenzó con alegría entre ambos. Primero, Rubiales se mostró muy efusivo celebrando las victorias electorales de Sánchez.
«Presidente, mucha suerte!! Hoy cierras una magnífica campaña. En 10 meses has marcado el rumbo»» o «Presidente, con toda la prudencia del mundo: QUÉ CONTENTO ESTOY COJONES!!!!!», este último mensaje en la noche del 28 de abril de 2019 cuando comenzaron a conocerse los resultados.
Pero el peloteo a Sánchez por parte de Rubiales comenzó a convertirse en amenazas y discusiones al ver que no siempre el líder del Gobierno apoyaba sus proyectos, claramente influenciados por los interese del presidente de la RFEF.
Marruecos, el inició de la ‘guerra’ Sánchez-Rubiales
La tensión entre ambos se empezó a palpar cuando Sánchez realizó la primera vista oficial a Marruecos en el año 2018, donde se reunió con Mohamed VI y el primer ministro Saadedine El Othmani.
Durante esos días, Sánchez invitó al país vecino a organizar el Mundial de 2030 junto con Portugal, algo que, a priori, desconocían desde la Federación.
Por ello, la RFEF realizó una rueda de prensa dejando en evidencia al Gobierno por su nula comunicación, tanto con Rubiales y los suyos, como con el presidente portugués Antonio Costa, que también afirmó que no sabía nada de la propuesta de que Marruecos fuese también uno de los países sede de ese Mundial.
EXCLUSIVA | Rubiales presionó a Sánchez con dejar a España sin Mundial: "Si no puede ser… Mucha suerte"#SupercopaFileshttps://t.co/WFtFMuIrgC pic.twitter.com/bxZvZOYnPf
— El Confidencial (@elconfidencial) June 6, 2022
La rueda de prensa no sentó nada bien a Sánchez, por lo que no dudó en hablar a Rubiales por WhatsApp en la noche del 19 de noviembre de 2018:
«A mí tanto tú como Gianni Infantino [presidente de FIFA] me propusisteis una idea que yo aplaudí. Salió de esa reunión y se hizo público, no por nuestro lado. Arrancó el compromiso oficioso de Portugal y Marruecos y ahora la RFEF dice que no sabe nada. En fin, que me lo expliquen. Haced lo que queráis», dijo Sánchez a Rubiales.
A esto, el presidente de la RFEF le respondió pidiéndole disculpas, pero la tensión entre ambos ya comenzaba a notarse:
«Quédate tranquilo, por favor (…) Desde aquel día no hemos vuelto a reunirnos y creo que sería bueno hacerlo aunque sea brevemente. Repito que siempre voy a estarte agradecido».
La relación de ambos se acabó de enturbiar en mayo de 2019. El presidente de la RFEF solicitó una reunión en la Moncloa para tratar de ultimar los últimos detalles de la candidatura de España y Portugal de cara al Mundial del 2030.
La amenza de Rubiales a Sánchez
Rubiales pidió un encuentro de «15 minutos» con Sánchez, pero este mismo le dirigió con José Guirao, el por entonces ministro de Cultura y Deporte. «Hola, Luis. Le diré a Guirao que te llame para ir avanzando y luego ya nos vemos nosotros. Necesito saber también si hay garantías por nuestro lado», respondió el líder socialista a Rubiales.
Esto no sentó nada bien a Rubiales, por lo que amenazó a Sánchez:
«Gracias presidente, pero no es con Guirao con quien tengo que hablar. Si no puede ser, no te preocupes. Dejamos de lado el Mundial. Un abrazo y mucha suerte».
Para intentar calmarlo, Sánchez le explicó que se trataba de un trámite, pero que luego hablaría personalmente con él. Sin embargo, la relación entre ambos se fue enfriando poco a poco, incluso en alguna ocasión el presidente del Gobierno dejó en «visto» a Rubiales.

Conversación entre Pedro Sánchez y Rubiales // Fuente. ‘El Confidencial’
Esto deja dos cosas claras: que Rubiales, dependiendo de sus intereses se muestra de una manera u otra. Un doble cara de toda la vida. Y otra, que Sánchez no es capaz ni de lidiar con gente de este tipo, además de mostrar una debilidad impropia de un presidente de un país.
