Anoeta vibra bajo la lluvia y el ruido de los tambores

La Real Sociedad baja de la nube al Barça y enciende LaLiga

El Barcelona de Flick cae 2-1 en San Sebastián en un duelo frenético lleno de VAR, postes y paradas milagrosas de Remiro. Oyarzabal y Guedes firmaron la resurrección txuri-urdin

La Real Sociedad baja de la nube al Barça y enciende LaLiga
Oyarzabal PD.

Cuando el eco de la Tamborrada aún resonaba en las gradas, Anoeta se convirtió en una caldera. La lluvia, el himno y la voz de Xabier Anduaga, Tambor de Oro 2026, fueron la antesala de un choque eléctrico que enfrentó a la Real Sociedad con el líder indiscutible de LaLiga.

El Barça llegaba con nueve victorias seguidas, la Supercopa recién conquistada y el billete copero en el bolsillo, pero se encontró con una Real renacida bajo las órdenes de Matarazzo.

Desde el pitido inicial el duelo fue un torbellino. Oyarzabal marcó a los pocos minutos, pero el gol fue anulado por fuera de juego. También al Barça le anularon hasta tres dianas, dos por fueras de juego milimétricos y otra por falta previa. El equipo de Flick dominaba, tocaba, llegaba… pero faltaba el acierto. Lo que sí tuvo la Real en el minuto 32, cuando Guedes puso un centro medido que Oyarzabal empalmó con una volea perfecta para el 1-0.

Antes del descanso, el VAR volvió a ser protagonista. Gil Manzano señaló penalti sobre Lamine Yamal, aunque la revisión confirmó el fuera de juego. El Barcelona protestó, pero Anoeta sonreía. En la reanudación, Dani Olmo estrelló dos balones en los postes y Remiro empezó su particular exhibición, con paradas imposibles ante Lamine y Lewandowski.

La insistencia azulgrana encontró premio en el 70’, cuando Rashford igualó con un cabezazo tras centro del brillante Lamine. Parecía que al fin el líder impondría su ley, pero la Real tenía otra sorpresa. En la jugada siguiente, un balón suelto acabó a los pies de Guedes, que lo mandó a la red con un disparo seco. 2-1 y locura total en San Sebastián.

Flick quemó las naves, y el Barça se volcó con todo. Koundé y Rashford rozaron el empate, ambos con el travesaño como enemigo. Sin embargo, ni el empuje final ni el VAR pudieron alterar la historia. El tambor volvió a sonar, y Anoeta celebró su propio Día de San Sebastián por adelantado.

Este tropiezo, tercero del curso azulgrana, aprieta la lucha por el título: el Real Madrid, a solo un punto, huele sangre. Mientras tanto, la Real, resucitada por Matarazzo, sueña de nuevo con Europa.

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Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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