El fútbol estadounidense da un paso al frente con la llegada de una de las grandes figuras de la última década. Antoine Griezmann, referente del Atlético de Madrid y campeón del mundo con Francia, jugará en el Orlando City a partir del verano de 2026.
El club de Florida confirmó la incorporación del atacante francés como su gran apuesta de futuro. El acuerdo contempla su llegada en julio con un contrato que se extenderá hasta la campaña 2027-28, con posibilidad de ampliarlo un año más bajo la figura de jugador franquicia.
La entidad no ocultó la dimensión del fichaje, al que considera un hito en su historia. Su propietario, Mark Wilf, subrayó que la incorporación del delantero supone un salto de calidad tanto para el equipo como para la propia Major League Soccer, reforzando la ambición de competir por títulos en los próximos años.
El debut de Griezmann ya tiene fecha marcada: será el 25 de julio frente al Nashville. Incluso, el club ha activado una cuenta atrás para un estreno que pretende convertir en un evento mediático.
A sus 35 años, el francés pondrá fin a una brillante etapa en el fútbol europeo tras una carrera repleta de cifras destacadas: cerca de 300 goles y más de un centenar de asistencias en casi 800 partidos oficiales. Su legado es especialmente notable en el Atlético de Madrid, donde se consolidó como máximo goleador histórico del club.
En su palmarés figuran títulos como la Europa League, la Copa del Rey o la Supercopa de Europa, además del mayor logro de su carrera: la conquista del Mundial de Rusia 2018 con la selección francesa.
Antes de emprender su nueva aventura, Griezmann aún tiene retos pendientes con el Atlético. El conjunto rojiblanco afronta un tramo decisivo de la temporada, con la final de Copa del Rey en el horizonte y una exigente eliminatoria de Champions ante el FC Barcelona.
Mientras tanto, su futuro equipo busca revertir un inicio irregular en la MLS, donde apenas ha sumado una victoria en sus primeros compromisos. La llegada del francés se interpreta como el impulso necesario para cambiar la dinámica.
El propio jugador ya ha expresado su entusiasmo por esta nueva etapa. Asegura que le motiva formar parte de un proyecto ambicioso y conectar con la afición de Orlando, una ciudad en la que espera dejar huella tanto dentro como fuera del campo.

