No se trata de trofeos, sino de honor, de no doblegarse ante nadie y de cerrar el año con la cabeza alta.
La consigna es rotunda: nada de regalos al eterno rival. El grupo, liderado por la exigencia del escudo, rechaza cualquier relajación. Quieren borrar la rabia de una campaña complicada demostrando carácter en el campo. Dos duelos clave marcan el horizonte: sumar seis puntos vitales para aplazar la fiesta blaugrana y esquivar el pasillo que nadie en el Bernabéu toleraría.
Alineación con bajas y determinación
Alberto Arbeloa afronta el RCDE Stadium sin seis pilares: Militão, Rodrygo, Mbappé, Güler, Courtois y Carvajal están fuera por lesiones. Ceballos, aunque disponible, queda descartado por decisión técnica. Lunin守门, con Trent Alexander-Arnold en el carril derecho, Carreras por izquierda, y Rüdiger-Huijsen en el eje defensivo.
El mediocampo lo arman Tchouaméni como ancla, Valverde con potencia y la incógnita entre Camavinga o Thiago Pitarch. Bellingham orbita tras un tridente letal: Vinícius fijo, acompañado por Brahim o Gonzalo. Posible once: Lunin; Trent, Huijsen, Rüdiger, Carreras; Tchouaméni, Valverde, Camavinga/Thiago, Bellingham; Brahim/Gonzalo, Vinícius.
Duelo de honor ante un Espanyol combativo
«Es un campo bravo, con una afición tremenda y un equipo que merece más por su esfuerzo», advirtió Arbeloa en rueda de prensa, reconociendo el respeto por los catalanes pese a su irregularidad. La victoria no solo suma orgullo, sino que posterga el alirón del Barça, evitando el pasillo en el Clásico y manteniendo viva la resistencia una semana más. Ganar en Cornellà y luego en el Camp Nou sería el broche de oro a una temporada digna.

