De incógnita a amenaza real en el torneo

Suiza rompe todos los pronósticos y se mete entre los grandes tras un duelo límite

El equipo helvético sobrevive a Colombia en una batalla física resuelta en los penaltis y ya sueña con desafiar a Messi en cuartos

Suiza rompe todos los pronósticos y se mete entre los grandes tras un duelo límite
Suiza celebra el triunfo ante Colombia PD.

El Mundial ya tiene una revelación inesperada, y habla suizo. Lo que comenzó como una presencia discreta ha terminado convirtiéndose en una candidatura seria: Suiza ya está entre las ocho mejores selecciones del torneo. Lo logró tras imponerse a Colombia en un choque áspero, agotador y decidido desde los once metros, donde la balanza cayó de su lado. Ahora, el premio es mayúsculo: un cruce ante Argentina con el horizonte de la final cada vez más cercano.

El encuentro fue todo menos brillante, pero tuvo una intensidad que lo sostuvo de principio a fin. Colombia arrancó con mayor energía, disipando cualquier duda física y planteando un partido de máxima exigencia. Suiza no rehuyó el cuerpo a cuerpo. En ese contexto, Puerta generó la primera ocasión clara con un disparo curvado que obligó a lucirse a Kobel, tras una recuperación feroz de James en campo rival.

El guion cambió tras la pausa de hidratación. Colombia perdió ritmo y Suiza encontró oxígeno. A partir de ahí, los europeos comenzaron a explotar con insistencia el costado de Daniel Muñoz, inclinando el juego hacia ese sector. La estrategia dio resultado con intentos de Rieder y Ndoye, bien respondidos por Vargas, siempre atento bajo palos.

Tras un primer tiempo pobre en ocasiones, Suiza agitó el banquillo y ganó presencia. Sow estuvo cerca de marcar en una llegada franca que desperdició por un resbalón, mientras Xhaka probó con un disparo que rozó el gol. Colombia, en cambio, se desordenó: abusó del balón largo y perdió claridad. Luis Díaz trató de encender a su equipo con un par de arrancadas, pero el remate más claro lo falló Luis Suárez, que no acertó en una posición muy favorable.

El partido entró entonces en una fase de cautela extrema. El miedo a cometer un error pesaba más que la ambición. Solo un disparo cruzado de Ndoye rompió momentáneamente la tensión antes de que la prórroga se hiciera inevitable.

Y ahí sí, el duelo explotó. El tiempo extra ofreció lo que no había dado el resto del partido. Lucumí estrelló un balón en el larguero, Campaz obligó a Kobel a una intervención acrobática y Vargas respondió con una parada decisiva ante Amdouni. La ocasión más clara volvió a caer del lado colombiano, pero Campaz, en el minuto 116, envió fuera un remate que parecía definitivo.

Desde el punto de penalti, la historia fue distinta. Suiza mantuvo la calma y Colombia no. El fallo sudamericano selló una eliminación dolorosa y dejó a los europeos a dos pasos de la final. Lo que parecía improbable ya es una realidad: Suiza está en carrera y empieza a creérselo.

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Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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