Buscan la cámara tipo 'Go Pro' que llevada adosada el heptacampeón de Fórmula 1

La policía francesa interroga a Mick, el hijo de 14 años de Michael Schumacher

Se supone que llevaba la cámara en el casco y que se perdió tras el accidente

La filmación de los momentos anteriores al choque contra la roca, podría esclarecer cómo sucedieron los hechos

La policía francesa interrogó al hijo de Michael Schumacher, que estaba presente cuando el ex piloto de Fórmula 1 sufrió el pasado domingo un accidente de esquí que le ha dejado en estado crítico.

Según la cadena de televisión ‘BFM TV’, el interrogatorio de Mick Schumacher, de 14 años, se produjo en el hospital de Grenoble donde su padre está internado desde el domingo por la tarde.

Los investigadores tienen particular interés por encontrar la cámara de tipo deportivo ‘Go Pro’ que se supone que llevaba en el casco el campeón de Fórmula 1 cuando se estrelló contra unas rocas fuera de las pistas de la estación de Méribel, en los Alpes franceses.

El casco se rompió a causa del impacto que se dio en la cabeza y no se sabe qué ocurrió con la cámara.

La portavoz del expiloto, Sabine Kehm, se esforzó en subrayar desde el pasado martes que Schumacher no esquiaba a gran velocidad cuando se produjo el choque, que iba en un grupo de varios amigos, y que se había desviado para acudir en ayuda de uno de los miembros del grupo que había tenido una caída sin consecuencias.

El ex piloto francés Philippe Streiff, que acudió al hospital universitario, contó a la salida del centro a varios medios de comunicación, entre ellos ‘BFM TV’, que había hablado con el médico y amigo de Schumacher Gérard Saillant, quien le había dicho que él mismo no sabía si iba a sobrevivir.

Según Streiff, todos los días le realizan escáneres de la cabeza para observar cómo se reabsorben los edemas causados por el impacto y que hay riesgo de que si persisten pueda tener secuelas graves, como quedar hemipléjico o incluso perder el uso de la palabra.

OPERACIÓN EN EL CEREBRO

El alemán ganador de más de 90 grandes premios de fórmula 1, conduciendo bólidos a más de 300 kilómetros por hora y sin grandes sustos a lo largo de una exitosa y dilatada carrera, se encuentra en una complicada situación tras haber sufrido un traumatismo craneoencefálico y una hemorragia subdural practicando esquí, un deporte con mucho menor riesgo a priori que el automovilismo.

Esta fatal circunstancia ha obligado a una intervención que en el caso de Schumacher ha sido de urgencia y se ha seguido de un coma inducido.

A pesar de la protección ofrecida por el casco, este no fue capaz de evitar que la violencia del golpe provocase la rotura de los vasos cerebrales que irrigan la duramadre, de manera que la sangre fluyese a un espacio virtual situado entre el cerebro y el hueso craneal dando lugar a un coagulo que crece muy rápidamente si el traumatismo ha lacerado los vasos de manera importante.

Este coágulo crece en un espacio inextensible y ejerce por ello una presión en sentido caudal, hacia abajo sobre el cerebro subyacente de manera que si no se alivia con rapidez esa presión, se produce un enclavamiento del tallo cerebral y la muerte en pocas horas.

Una vez detectado el hematoma, es fundamental actuar con rapidez realizando un trépano que permita dar salida a la sangre acumulada entre el cerebro y el hueso, manteniendo un drenaje hasta que se esté seguro de que los vasos han dejado de sangrar.

Si no existen otras complicaciones derivadas de una fractura asociada del hueso craneal, esta es la única actuación necesaria, que debe ir seguida del mantenimiento de las constantes vitales del paciente sedado e intubado, con una estrecha monitorización de la presión dentro de la cavidad craneal.

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