European Rally Championship (ERC)

Sara Fernández, una mujer de campeonato y una artista del rally

Sara Fernández, una mujer de campeonato y una artista del rally
Sara Fernández. TV

Peugeot España apuesta por una pareja mixta para el próximo European Rally Championship (ERC) en su 208 R2. La española Sara Fernández, junto a su piloto Efrén Llarena, es una de las pocas mujeres que participan en competiciones de motor a nivel profesional e internacional.

Las mujeres juegan un papel fundamental en este mundo pensado para hombres, en el que sin embargo la destreza con la que desempeñan su trabajo ha sido la sorpresa de muchos hombres. Han visto cómo tanto mujeres como hombres son igualmente válidos para desarrollar el mismo trabajo, incluso ellas ganan la partida en trabajos que requieren más atención, más calma y una mayor organización.

Sara Fernández lleva 13 años, desde su debut en 2005, luchando por destacar en un mundo en el que los hombres tienen mucha más presencia. Pero lejos de amedrentarse, la santanderina no ha dejado de luchar por alcanzar sus sueños de dedicarse de una forma profesional al mundo del motor. Mucho trabajo y constancia le ha costado hacerse un hueco a nivel internacional, pero tiene claro que no será la única mujer que siga sus pasos ya que las tornas han cambiado y las mujeres llegan pisando fuerte.

El papel del copiloto es más que importante y fundamental, casi por encima del piloto, ya que él conduce, y el copi es el que sabe a qué hora debe salir, a qué hora debe llegar a la zona de asistencia, es el que habla con el equipo cuando sucede un problema, es el que controla, el que le canta al piloto las curvas que vienen, con lo cual tiene que anticiparse leyendo un libro, interpretando la carretera y contándoselo al piloto para que vaya a fondo o por lo menos lo más rápido posible sin conocer la carretera. El copiloto es el nexo de unión entre el equipo y el piloto y el psicólogo del piloto. Y en la mayoría de los rallyes el copiloto siempre es mayor que el piloto.

Cuando el piloto y el copiloto se entienden bien es prácticamente imposible que cambien de pareja. Y las mujeres son muy buenas. Quizá en un campeonato del mundo haya pocas o ninguna, pero en niveles inferiores hay muchas.

P: ¿Cómo te metes en el mundo de los coches?

Sara Fernández: Bueno pues llevo ya 12 años compitiendo en rally. Bueno quizás me metí más que nada fue un poco familiar. Mi padre competía, mis hermanos también en motos, algo un poco diferente. Yo me decante más por las cuatro ruedas, me gustaba más este mundo y bueno aquí estoy.

P: ¿Siempre te han apoyado?

S.F: Sí. Mi padre siempre ha estado contento de que yo compitiera y más a un nivel internacional. Bueno, tengo la suerte de que mi familia me entiende y básicamente él es el que más consejos me ha dado sobre competir.

P: Has dicho que tu familia te entiende, ¿hay otra parte del mundo que no te entiende?

S.F: Es un poco complicado. Sobre todo hay gente que quizás lo de ir en un coche de carreras es algo que lo ve un poco peligroso, es algo diferente. Pero bueno yo… es totalmente seguro. No es un deporte a lo loco, yo confío plenamente en Efrén y es un profesional. No tiene riesgo ninguno.

P: Dicen que además la cabeza pensante, el que lleva todo, acaba siendo el copiloto.

S.F: Sí, digamos que yo soy la ‘secretaria’ del coche. Yo me encargo de los horarios, de los itinerarios, de los mapas, de interpretar todo, de llevar la logística del equipo. Intento facilitarle a él todo para que solo tenga que conducir y no tenga que preocuparse de nada más.

P: Realmente aquí se ve el tándem perfecto de un hombre y una mujer, de un equilibrio.

S.F: Sí, además tenemos personalidades que nos entendemos bastante bien. Al final es lo que tú dices, se trata de hacer un buen equipo, de que nos compenetremos y de que todo salga bien.

P: ¿Ha sido muy difícil entrar en un mundo de hombres? O, ¿no lo ves tan de hombres?

S.F: Bueno, es complicado el tema este de la mujer. Quizás yo cuando debuté, fue en el año 2005 y bueno sí que había muy pocas mujeres. Lo que sí me costó quizás es hacerme respetar. Eso es lo que más me costó que la gente me respetara. Quizás al ser una chica eres muchísimo más llamativa y todos los ojos están centrados en ti, en lo que haces, en lo que no haces, lo que haces mal y al final la sociedad igual. Antes estaba pensada que buscaban mas el fallo del que era diferente, pero bueno a día de hoy yo creo que ya hay muchas más mujeres incorporándose a este tipo de deportes de motor y bueno es una ayuda. Yo lo que considero es que todos somos iguales, que no hay barrera física para ir montada en un coche de carreras o para correr en rally y bueno que de lo que se trata es de talento y esfuerzo y nada más.

P: ¿Qué crees que nos falta a las mujeres para llegar a estar a un nivel igual que el de los hombres en tu mundo?

S.F: Yo creo que barrera física no hay ninguna y quizás yo creo que se están haciendo las cosas muy bien. Se está ayudando a la mujer, se está apoyando. Hay muchos programas tanto de la federación española, como federaciones autonómicas, para impulsar un poquito más a la mujer. Pero bueno yo creo que es cuestión de tiempo que las cosas se igualen y que haya el mismo número de chicos que de chicas. También este tipo de deportes suelen tener más afición masculina. Pero bueno yo creo que con el tiempo y sobre todo yo creo que las que ahora mismo estamos compitiendo tenemos que dar un buen ejemplo para las chicas que empiezan. Sobre todo lo más importante es el esfuerzo, el trabajo duro y la constancia y olvidarse de ser mujer o chico que hay que luchar por los sueños.

P: ¿Tú has tenido que esforzarte y trabajar más para que realmente se dieran cuenta de quién eres?

S.F: Sí, quizás sí. Al principio de mi carrera deportiva me tuve que esforzar muchísimo más para que la gente me tomara en serio, para demostrar lo que valía.

P: En cambio nosotras somos diferentes, ellos vienen a cosas que hacemos más las mujeres y es como fenomenal.

S.F: Sí, les acogemos de otra manera.

P: Es como el baile es para todos pero bueno tuvo un tiempo que era más para la mujer, pero viene un bailarín y es el estrella. O las cocineras siempre han sido las madres, las mujeres anteriormente, y de repente los chefs más reputados son hombres. ¿Es que las mujeres ya no saben cocinar?

S.F: Sí, la verdad que en esta caso cuando viene una mujer parece que se lo tiene que ganar y en el caso contrario pues siempre, lo que tú dices, llega un cocinero a un mundo de mujeres y siempre llama la atención. Encima igual se le da más prestigio, que igual no es tan bueno como podría ser cualquier otra mujer. Pero bueno al final mediáticamente creo que se puede pensar que interesa más un hombre en un mundo entero de chicas. Puede ser por eso.

P: Antes has dicho: «Me costó hacerme respetar». ¿Cómo lo conseguiste? ¿Qué hiciste? Para que ayudemos a otras chicas.

S.F: Pues sobre todo pasar desapercibida, hacer mi trabajo bien, centrarme exclusivamente en mi trabajo y bueno poco a poco creando palmarés, corriendo, ganando copas promoción, pues quizás así fui creciendo.

P: ¿Y lo de pasar desapercibida por qué?

S.F: Eso lo digo más enfocado al mundo del copilotaje, no es tanto como para chicos o como para chicas. El copiloto es siempre una figura que está un poco apoyando al piloto y bueno que tiene que ser una persona seria, calculadora. No estar en un segundo plano, porque los dos hacemos equipo pero bueno algo así.

Es que el tema de la mujer ahora en el automovilismo está ahora… Hombre a mí me costó. Siempre había el típico comentario un poco machista de «esta está ahí porque le gusta estar entre chicos» o un poco por llamar la atención.

P: Bueno, poco a poco.

S.F: Yo creo que al final me he ganado que me respeten.

P: Pero fíjate tú, luego nos ponemos a pensar y dices qué tontas somos, qué he ganado, no es que es mi trabajo, es lo que hago, lo que quiero hacer. No tendríamos que esforzarnos más, tendríamos que ser iguales.

S.F: A día de hoy eso ha cambiado, la mentalidad ya es diferente, pero creo que todavía hay mucho que hacer también.

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