El maestro helvético gana despuésla final de Dubai, superando el checo Tomas Berdych

El veterano Roger Federer pasa por la piedra al feroz Novak Djokovic

El suizo levant0 un set en contra ante el serbio (3-6, 6-3 y 6-2)

El veterano Roger Federer pasa por la piedra al feroz Novak Djokovic
Roger Federer. ATP

Jugará su segunda final del año tras perder la de Brisbane ante el australiano Lleyton Hewitt

Es el mejor de todos los tiempos y todavía, a pesar del peso de los años y los torneos, lo demuestra.

El suizo Roger Federer, cuarto favorito, se reencontró con su mejor nivel en Dubái, donde reinó en cinco ocasiones, superó al vigente campeón, el serbio Novak Djokovic (3-6, 6-3 y 6-2) para alcanzar una nueva final, que disputará ante el checo Tomas Berdych.

Federer, que desde la final de Cincinnati de 2012 no ganaba al número dos del mundo, contra el que había perdido en los tres enfrentamientos más recientes, tardó una hora y 46 minutos en culminar la remontada y apear de Dubai al serbio, ganador en cuatro ocasiones.

El balcánico ganó con solvencia la primera manga pero el otrora número uno del mundo equilibró la situación con una rotura en el séptimo juego del segundo set.

Federer, al alza durante el partido, volvió a romper el saque de Djokovic en el primer juego del tercer parcial y logró conservar el suyo.

De hecho, en el último tramo del partido, el balcánico se situó con 0-40 pero no pudo conseguir el ‘break’ y alargar el partido.

Roger Federer alcanzó su octava final en Dubai. Ganador en 2003, 2004, 2005, 2007 y 2012, fue finalista también en 2006 y 2011.

Era su segunda final del año tras perder la de Brisbane ante el australiano Lleyton Hewitt y le ha ido muy bien.

BATE CASI IGUAL A BERDYCH

Después de superar a Novak Djokovic en las semifinales, Roger Federer se enfrentaba a su segunda final del año. Al otro lado de la pista Tomas Berdych, que pareció haberle tomado la matrícula al suizo desde hace ya varios encuentros.

Además, si algo se le podía reprochar al Federer de 2013 era a dejar que los partidos se acabaran en cuanto tuviera que correr.

En Dubái se ha reivindicado y ha eliminado de su raqueta los 32 años.

En dos partidos consecutivos ha dado muestras de mejoría superando los dos sets iniciales en contra y haciendo valer la velocidad con la que su brazo consigue sus golpes más planos.

Como era de esperar, Berdych quiso tomar la iniciativa desde el principio, consciente de que no se le da bien ir contra corriente y menos aún a su rival. Le ayudó el suizo, que a mitad de set se le atragantó el primer servicio y no pudo hacer demasiado cuando el checo atacaba desde el resto.

Así le hizo dos breaks, perfectos para encarrilar la final y sentarse con el puño cerrado aspirando por el título en Dubái.

En la misma posición se sentó Djokovic el viernes en la semifinal y el vigente campeón acabó sentenciado. Lejos de venirse abajo como había pasando en más de una ocasión en su nefasto 2013, Federer salió con más cambios de ritmo en la segunda manga, aunque tampoco se entonó al cien por cien ya que su saque, otrora salvador de causas perdidas, volvió a jugarle alguna mala pasada.

Rompió el servicio de Berdych para perderlo en el siguiente juego, pero siguió avanzando en sus golpes ganadores y desequilibró el guión del checo. Le hizo correr, estirarse y ver la pelota pasar cuando los latigazos salían de su drive. Al resto, y en blanco, Berdych y Federer se sentaban con el marcador en tablas.

Y esta vez fue Federer el que peleó desde el inicio. Con su primer saque ganado de forma cómoda, inició el ataque al resto, pero Berdych lo luchó y a contracorriente levantó un 0-30.

Le duró poco la motivación porque al suizo consiguió entrarle por fin el primer servicio y encadenó tres juegos que le ponían con amplia ventaja en el set definitivo. Volvió a intentarlo al resto con 5-2, y tuvo hasta dos bolas de partido, pero el checo no se amedrentó y continuó luchando por un título al que Federer se había acercado a base de saques a 200 kilómetros por hora y derechas hacia ángulos inverosímiles.

Berdyh lo luchó, apretó los dientes hasta el final, buscando en su muñeca su toque mágico, el que le había ayudado a vencer al suizo en seis ocasiones y le había regalado el primer set.

Pero sus tiros no salían y su desesperación chocó con la red. A la tercera, ya al saque, Federer logró el título, su sexto en Dubái (2003, 2004, 2005, 2007, 2002 y 2014) y el número 78 de su carrera. Puntos, moral y alegría para un Federer que parece haberse sacudido las telarañas de 2013.

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