Jakub Mensik ha dado un fuerte golpe al circuito profesional. El checo, sexto cabeza de serie y número 16 del ranking mundial, ha eliminado a Jannik Sinner en los cuartos de final del ATP 500 de Doha con un claro 7-6, 2-6, 6-3 tras dos horas y diez minutos de intenso juego.
Lo que se perfilaba como un torneo prometedor para el italiano, donde soñaba con medirse a Carlos Alcaraz en la final, se ha desmoronado ante un rival que ha demostrado un tenis excepcional, destacando en su servicio y en los intercambios desde el fondo de la pista.
Para Sinner, esta derrota es una señal de alarma preocupante.
Apenas una semana después de caer en las semifinales del Abierto de Australia frente a Novak Djokovic, el italiano vuelve a sufrir una eliminación temprana en un certamen importante. Su debut en Doha, que podría haber sido una oportunidad para recuperar confianza y ritmo competitivo, se ha convertido en otro tropiezo que pone en tela de juicio su forma actual. Llegaba como segunda cabeza de serie, solo por detrás de Alcaraz, pero Mensik ha dejado claro que el nivel del circuito es cada vez más alto y que cualquier distracción puede ser fatal.
El dominio de Mensik
El primer set fue un reflejo claro de la batalla que se avecinaba. Sinner intentó ejercer presión desde el comienzo, logrando tres oportunidades de quiebre en el tercer juego. Sin embargo, Mensik las neutralizó con su potente servicio y un juego de volea impresionante. El checo mantuvo un nivel extraordinario al saque, alcanzando el 83% de primeros servicios en juego y ganando el 82% de los puntos con su primer servicio. Tras una lucha reñida, Mensik se llevó el set en el tie-break por 7-3 tras 55 minutos intensos.
Sinner reaccionó durante el segundo parcial con una mejora notable. Mensik bajó su nivel y su efectividad al servicio se resintió. Aprovechando esta oportunidad, el italiano encadenó dos quiebres consecutivos que le permitieron hacerse con el set por 6-2 con cierta facilidad. La sensación era que el partido comenzaba a abrirse nuevamente; Sinner parecía haber encontrado las claves tácticas para contrarrestar a su adversario checo. Sin embargo, la tercera manga resultó devastadora para sus aspiraciones.
Mensik arrancó el tercer set con un quiebre inmediato. Aunque Sinner intentó recuperarse, el checo mantuvo siempre el control del encuentro. El italiano no logró frenar la inercia negativa; incluso Mensik consiguió un segundo quiebre al final del partido, desplegando un tenis vertiginoso que Sinner no pudo contrarrestar. Las estadísticas finales cuentan la historia: Mensik acumuló 11 aces frente a los 6 de Sinner y ganó el 82% de los puntos con su primer servicio.
Alcaraz avanza sin sobresaltos
Mientras Sinner decía adiós al torneo, Carlos Alcaraz continuaba firme en su camino hacia la gloria. El campeón del Abierto de Australia, quien recientemente completó su Grand Slam personal, derrotó a Karen Khachanov en tres sets, asegurándose así su lugar en semifinales. Alcaraz mostró la solidez habitual, ganando todos sus juegos al servicio y exhibiendo un tenis más consistente que su rival español.
La ironía no pasa desapercibida: tanto Sinner como Alcaraz llegaron a Doha como grandes favoritos, generando expectativas sobre un duelo soñado en la final. Además, ambos compartieron momentos distendidos antes del torneo durante una actividad conjunta de pesca. Sinner incluso comentó que era su primera experiencia pescando y le había parecido relajante antes de competir. Esa tranquilidad se ha desvanecido rápidamente.
El camino hacia Indian Wells
Para Sinner, ahora es crucial recuperarse mentalmente y reflexionar sobre lo sucedido. Tiene por delante dos Masters 1000: Indian Wells y Miami, torneos donde históricamente ha rendido mejor. La pregunta que flota es si esta derrota ante Mensik es solo un tropiezo aislado o si revela problemas más profundos en su juego.
Mensik, por su parte, se ha ganado el derecho a enfrentarse en semifinales a Arthur Fils, quien eliminó a Jiří Lehečka. El checo ha demostrado tener las herramientas necesarias para competir entre los mejores y su actuación en Doha podría marcar un punto decisivo en su carrera. A sus 19 años, Mensik está forjando su propia historia dentro del circuito profesional; esta victoria sobre el número dos mundial será sin duda un hito significativo.
