UNA NUEVA JOYA ESPAÑOLA

Rafa Jódar da la cara ante Sinner y se despide con dignidad en el Mutua Madrid Open

El joven Rafa Jódar brilla en su tierra ante el número uno del mundo

Rafa Jódar y Jannik Sinner.
Rafa Jódar y Jannik Sinner. PD

Perdió 2-6, 6-2, 7-6. Y aun así la pista Manolo Santana le despidió como si hubiera ganado.

Rafa Jódar Camacho, 19 años, de Leganés, se plantó este miércoles ante el número uno del mundo en los cuartos de final del Mutua Madrid Open y le puso en serios apuros. El partido que todos esperaban como un trámite para Jannik Sinner se convirtió en un duelo de dos horas con momentos de tenis que la Caja Mágica no va a olvidar pronto. El italiano se impuso con claridad en el marcador pero no encontró la victoria fácil que sus 24 victorias consecutivas en Masters 1000 podrían hacer suponer.

Al final, Sinner escribió «Grande Rafa» a la cámara. No lo hace con cualquiera.

Jódar jugó desde el fondo con una agresividad que sorprendió al italiano desde los primeros juegos. Sus derechas cruzadas pusieron en aprietos a Sinner en varios momentos del primer set, que el madrileño se llevó con autoridad por 6-2. El número uno reajustó su juego en el segundo, aprovechó la menor energía del español y equilibró el partido. El tercero fue un tiebreak que Sinner resolvió con la eficiencia de quien sabe cerrar los partidos difíciles, pero Jódar convirtió el 50% de sus bolas de break durante todo el encuentro, una cifra propia de la élite.

«Tiene un talento increíble y me encanta su mentalidad», dijo Sinner en rueda de prensa. Cuando el número uno habla así de un rival de 19 años que acaba de perderle en cuartos, conviene tomarlo en serio.

El madrileño que se entrena en el Chamartín

Rafael Jódar Camacho empezó a jugar al tenis con cuatro años en el Club de Tenis Chamartín, uno de los grandes semilleros del tenis madrileño. Sigue entrenándose allí. No se ha mudado a ninguna academia de élite ni ha fichado por ningún programa de desarrollo de los que producen tenistas en serie. Entrena en su ciudad, en su club, con su padre.

Ese detalle define al personaje tanto como sus estadísticas.

Lo más llamativo de la historia de Jódar no es su talento, que es evidente. Es con quién lo ha desarrollado. Su equipo es su padre, Rafael Jódar senior, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, sin trayectoria como tenista profesional, que se ocupa simultáneamente del entrenamiento técnico, la preparación táctica y los aspectos administrativos de la carrera de su hijo.

«Mi equipo soy yo y mi padre», dice Jódar con una firmeza que no admite romanticismos. No hay fisioterapeuta fijo. No hay mánager. No hay estructura de apoyo corporativa. En las semanas de mayor exigencia, un preparador físico se suma al equipo. En el resto, un padre y un hijo.

Sinner tiene un equipo de seis personas. Alcaraz tiene a Juan Carlos Ferrero y una estructura profesional completa. Jódar tiene a su padre y al Club Chamartín.

Y en sus primeros 25 partidos como profesional tiene 17 victorias. Más que Sinner (12), más que Djokovic (12), más que Federer (11), más que Alcaraz (14) y más que Nadal (15) en el mismo número de partidos al inicio de sus carreras.

El recorrido que ya es histórico

Jódar comenzó 2025 en el puesto 896 del mundo. Terminó el año en el 168. En lo que va de 2026 ha ganado el ATP 250 de Marrakech, el primero de su carrera, convirtiéndose en el sexto español en ganar un título ATP antes de los veinte años después de leyendas como Nadal o Ferrer. Llegó a semifinales en el Conde de Godó de Barcelona, donde cayó ante Arthur Fils. Hizo su debut en Grand Slam en el Abierto de Australia 2026 llegando a tercera ronda. Y en Madrid, con invitación como número 42 del ranking, llegó a cuartos eliminando a Ugo Carabelli, al top 10 Álex de Miñaur, al brasileño Joao Fonseca en un partido épico a cinco sets y al checo Vit Kopriva antes de caer ante Sinner.

Antes de llegar al circuito profesional pasó un año en la Universidad de Virginia, donde fue elegido mejor novato del año por la ITA, alcanzó el estatus de All-American y ganó el US Open Junior 2024. Sus entrenadores allí, Andrés Pedroso, Brian Rasmussen y Treat Huey, le pulieron la técnica que ahora deslumbra en el circuito.

La generación que está cambiando el tenis

Jódar pertenece a la cosecha de 2006 que está produciendo talentos a una velocidad inusitada. Joao Fonseca, al que venció en Madrid, es otro miembro de ese grupo. Jakub Mensik, el checo de 21 años que ya ha vencido a varios jugadores del top 20. Learner Tien, el estadounidense que apunta a ser el relevo de una generación americana que lleva años sin campeones de Grand Slam.

Dentro de ese grupo, Jódar destaca por la velocidad de su ascenso y por su rendimiento en tierra batida, la superficie donde los españoles tienen ventaja histórica sobre el resto del mundo. Alcaraz ya entrenó con él antes del Abierto de Australia. Sinner le escribe «Grande Rafa» en la cámara. Los dos mejores jugadores del mundo saben perfectamente quién es el chico del Chamartín.

El futuro que ya es presente

Roland Garros llega con Jódar cerca del top 32, lo que podría convertirle en cabeza de serie en el mayor torneo de tierra batida del mundo. Es un escenario que hace quince meses, cuando estaba en el puesto 896, habría parecido ciencia ficción.

Lo que ha construido con su padre desde el Club Chamartín no tiene precedente reciente en el tenis español. Sin academia de élite. Sin equipo corporativo. Sin nada que no sea un padre que sabe de deporte, un hijo con un talento fuera de lo común y un club en Madrid donde todo empezó con cuatro años.

Madrid vio nacer ayer a una nueva estrella. Ya lleva tiempo brillando. Acaba de que el mundo entero se dé cuenta.

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