Zapatero: «Aquí no pasa nada, todo va estupendamente»

(PD).- Zapatero negó este domongo que vaya a haber recesión –“el horizonte es positivo»- y aseguró que la última escalada de desempleo se debe a ajustes en el sector de la construcción. El presidente socialista llegó incluso a plantear como un reto que alguien le demuestre que hay otro país desarrollado con las tasas de crecimiento y superávit como España.

tribuyéndose el mérito y ajeno a las sombras que se ciernen sobre la economía española, Zapatero afirmó los sectores de la industria y de los servicios muestran «cifras alentadoras de inversión» y, a partir de marzo, comenzará a moderarse la inflación.

Fue durante una conversación informal con periodistas tras la recepción de los Reyes con motivo de la Pascual Militar. Está claro que se tiene aprendidas todas las cifras, porque las sacaba con rapidez en cada réplica a los medios de comunicación, aunque no quiso aportar muchos argumentos: se los guarda para los debates que mantendrá con el candidato del PP, Mariano Rajoy, durante la campaña electoral.

El presidente sigue en la línea oficial desplegada por La Moncloa ante la escalada de precios registrada en España. Insistió en que la inflación, que en diciembre alcanzó el 4,3%, se debe a factores externos, como la subida del crudo o el precio de los cereales en los mercados internacionales.

Se le argumentó que otros países europeos tienen los mismos factores externos pero no nuestra inflación, o que España supera en 1,2 puntos los precios medios de la UE. Pero no hubo forma: «Siempre» ha existido un diferencial de precios semejante con Europa, en torno a 1,1 puntos, y la economía española tiene unos crecimientos inigualables, ya que cerrará el año con un incremento del PIB del 3,8%.

No negó que haya un problema con la inflación, pero aseguró que se resolverá a medio plazo: a partir de marzo, empezará a estabilizarse para situarse en torno al 3% de crecimiento del Índice de Precios al Consumo (IPC). Exhibió entonces las medallas del superávit de las cuentas públicas, dinero que se convertirá ahora en «una inyección de apoyo social» para aquellos sectores de la población que más sufren esta escalada de precios, gracias a las medidas adoptadas por su Gobierno, como la subida de las pensiones o la del Salario Mínimo Interprofesional, además de los 2.500 euros por cada hijo nacido en España.

No es optimismo, son los datos

En suma: aquí no pasa nada, y si pasa, es para bien o ya está previsto el remedio para los más desfavorecidos. Aún más, Zapatero detecta «intencionalidad política» entre aquellos que se basan en las «dos, sólo dos», últimas cifras negativas, para asegurar que hay crisis económica.

Las dos cifras son el aumento del paro en diciembre –la peor tasa de los últimos cinco años, el 5,3%- y el de la inflación, que alcanzó el índice más alto de la década. Nadie se esperaba este deterioro, ni siquiera los asesores del PP. Pero para Zapatero, los pronósticos actuales deben ser tratados «con la moderación del momento en el que estamos», porque se aproximan las elecciones.

Dado que es tiempo electoral, el presidente y candidato socialista insistió en que el balance económico de la legislatura es «muy positivo». ¿No ve las cosas con demasiado optimismo?, se le preguntó.

«No es un problema de optimismo, sino de datos. Alcanzar un crecimiento del 3,8% a finales de 2007 y cerrar con un superávit de, al menos, un 1,8% significa que la economía va a un ritmo muy potente», sentenció. Y acabar la legislatura con tres millones de empleos nuevos «es un hecho objetivo, no una impresión», remachó. Por si había dudas, lanzó este reto: invita a que se le diga un país desarrollado con similares cifras de crecimiento, creación de empleo y superávit.

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