(PD / EFE).- El Banco Central Europeo (BCE) revisó a la baja las previsiones de crecimiento para los países de la zona del euro en 2008 y al alza las de inflación por el incremento de los precios de los alimentos y de la energía.
El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, dijo que la entidad prevé ahora un crecimiento del área euro para el conjunto del año entre el 1,3 y el 2,1 por ciento y una tasa de inflación entre el 2,6 y el 3,2 por ciento.
Previamente el consejo de gobierno decidió mantener el precio del dinero para la zona del euro en el 4 por ciento. La institución europea mantuvo también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 5 por ciento, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 3 por ciento.
Según el banco regional alemán WestLB, los mercados interpretaron las declaraciones de Trichet tras la reunión del consejo de gobierno en febrero, como una posible bajada de los tipos de interés pero el aumento de la inflación podría favorecer una posición neutral. Para el WestLB el banco europeo «se mantiene en un dilema» con respecto a los tipos de interés.
Los analistas del Commerzbank esperan que «Trichet se exprese de una manera vaga, para no perder la oportunidad de reaccionar de forma flexible ante lo que es una situación de inusual incertidumbre para el BCE».
El euro, que rozó hoy por primera vez la marca de los 1,5350 dólares, se mantuvo después de que el BCE informara sobre el mantenimiento de las tasas. Hacia las 13.00 horas GMT la divisa europea se cambiaba a 1,5312 dólares, frente a los 1,5296 de esta mañana.
