Los bancos que podrían saltar por los aires

(PD).- Durante los últimos días, varias listas negras con los nombres de bancos en Colorado, Maryland, Georgia y California rondan los mentideros de Wall Street y Washington, asustando a más de uno sobre la posible hecatombe que se viene encima. Varias compañías privadas han elaborado rankings con los nombres de las entidades bancarias que podrían llegar sucumbir siguiendo la senda tomada por IndyMac.

Lista ‘secreta’

Como explica José Luis de Haro en El Economista, hasta la fecha, la Corporación Federal de Depósitos y Seguros, (FDIC, por sus siglas en ingles) ha preferido poner cara de poker y esconder el listado con más de 90 compañías cuyas cuentas podrían saltar por los aires en cualquier momento.

Parte de esta selección, realizada por varios analistas financieros y grupos especializados, ha sido filtrada a los medios estadounidenses y podría hacer que los rumores corrieran sobre la pólvora llegando a provocar un verdadero problema en el país.

Para elaborar esta lista se ha empleado el conocido como «Ratio Texas», que compara los activos y reservas de los bancos con aquellos préstamos concedidos por los mismos. Aquellas entidades cuyo ratio sobrepase los 100 serán mucho más proclives a experimentar descalabros como ya pasó durante los años 80 a varias entidades de prestamos y ahorro del estado de Texas.

Este baremo no asegura que todos los nombres acabaran siendo pasto de las autoridades federales o de la bancarrota, pero si es un buen método para diagnosticar el estado de salud de muchos bancos regionales. Cuando un banco posee más préstamos hipotecarios tóxicos que activos para respaldarlos es una buena señal para echarse a temblar.

El descalabro de IndyMac

Desde el pasado lunes banco IndyMac volvió a abrir sus puertas bajo el nombre de IndyMac Federal Bank, una señal que indica que la entidad ha tenido que ser rescatada por las autoridades federales para sobrevivir a un colapso que podría haber provocado una nueva catarsis financiera en el país.

Durante las últimas semanas, los síntomas de una muerte súbita comenzaron a notarse con fuerza, ya que la compañía comenzó a cerrar sucursales y despedir empleados mientras sus clientes retiraron sus depósitos a marchas forzadas.

Tras ver comos sus fondos desaparecían a orden de 100 millones por día, el valor de las acciones de IndyMac tocó fondo hasta cambiarse a un dólar por título.

Finalmente, la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés) se encargará de que el banco, cuyos activos superan los 32.000 millones de dólares, recupere la normalidad ante la imposibilidad de hacer frente por si mismo a la sangría de pérdidas provocadas por el impago de hipotecas.

Lidiar con este espinoso asunto le costará a la FDIC entre 4.000 y 8.000 millones de dólares, ya que la agencia de seguros ha garantizado que aquellos depósitos que superen los 100.000 dólares se encuentran completamente protegidos.

Fracaso bancario histórico

Por su parte, los reguladores de la Oficina de Supervisión de Entidades de Ahorro y Préstamo (OTS, por su siglas en inglés) definieron el incidente como «el segundo fracaso bancario más importante de la historia», en declaraciones al diario Los Angeles Times.

Además, no dudaron en señalar con el dedo al responsable de lo ocurrido, el senador demócrata por Nueva York Charles Schumer, quién expresó sus dudas sobre la capacidad de IndyMac para sobrevivir a la crisis de vivienda y provocó que en menos de once días se retiraran fondos por valor de más de 1.300 millones de dólares.

Durante el pasado fin de semana, las 33 sucursales del banco permanecieron cerradas. Sin embargo, los clientes pudieron utilizar los cajeros automáticos, y fueron capaces de operar con cheques o tarjetas de crédito.

Cabe recordar que sólo existe un precedente similar en la historia moderna de EEUU que data de 1984, cuando el Continental Illinois Bank y sus más de 40.000 millones de dólares en activos pasaron a ser controlados por el Gobierno federal en 1984.

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