El Ministerio de Trabajo «recicla» los parados en «espacios naturales»

(PD).- Celestino Corbacho, ministro de Trabajo, se reunirá esta tarde con los agentes sociales para presentarles un plan de reforma del Inem, organismo del que reconoce su incapacidad para crear empleo.

A ello, Corbacho suma su plan de “reciclaje” de los trabajadores de la construcción arrojados al paro: hacerles trabajar en “actividades de interés colectivo” como “recuperar espacios naturales”.

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha reconocido este miércoles que «es posible» que el Inem entre en déficit por el mayor gasto que está efectuando para pagar las prestaciones por desempleo ante el alza del paro, pero insistió en que la protección está garantizada y que ningún trabajador que cotice va a perder este derecho.

Corbacho, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, ha señalado que si el Inem, ahora con superávit, agota su presupuesto y entra en situación deficitaria, el Estado se encargaría de garantizar el cobro del paro a los trabajadores cotizantes que se queden en el desempleo.

Las ayudas al desempleo «es un derecho que está garantizado y no se va a cuestionar», dice el ministro, que afirmó que, aunque no es partidario de políticas deficitarias, el Gobierno no piensa discutir por «una o dos décimas» de déficit cuando se trata de proteger a los desempleados. «Por suerte, hemos ido construyendo un sistema de protección social que permite que nadie quede a su suerte. Hay una red que impide que nadie caiga directamente desde el empleo al suelo», enfatizó.

Corbacho admitió que los próximos meses van a ser «duros y ciertamente complejos», pero recordó que se espera una mejoría de la situación económica a partir del segundo semestre de 2009. El ministro dijo no querer quitar «dramatismo» a las cifras del desempleo, que arrojan ya más de 2,5 millones de parados, el nivel más alto de la última década, pero sí «situarlas en su justo término». En su opinión, los ciudadanos no deben dejarse llevar por la sensación de que están «en el peor de los mundos», pues en España cotizan actualmente más de 19 millones de personas, una cifra «nunca» vista.

En cuanto a los retos del diálogo social con sindicatos y empresarios, que esta tarde iniciará sus trabajos, Corbacho habló de tres prioridades. La primera es la reforma de los servicios públicos de empleo (el antiguo Inem) que, a juicio del ministro, deben modernizarse y convertirse en verdaderas herramientas de utilidad a la hora de buscar trabajo a los desempleados. El segundo objetivo por el que abogó el ministro es la promoción del autoempleo. «Hay que hacer una apuesta decidida y firme por los emprendedores, porque el futuro en parte está ahí», destacó.

La última de las prioridades citadas por Corbacho y a la que, según dijo, le está instando mucho el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene que ver con la necesidad de buscar fórmulas que permitan a los parados de la construcción, sector donde «se está cebando el desempleo», reciclarse y trabajar en otras actividades.

La razón es que muchas de las personas que hasta ahora estaban empleadas en este sector no volverán a él cuando se recupere la economía, ya que la construcción no seguirá al mismo ritmo que en el pasado y no podrá concentrar el 14% del empleo, como había hecho hasta que llegó el ‘parón’. «Por eso hay que ver cómo reciclamos a estas personas», apuntó Corbacho.

El Gobierno ya trabaja en un plan para presentárselo a los agentes sociales en el que precisamente se pretende reformular los programas de empleo existentes para que al menos 100.000 desempleados puedan ser contratados para realizar actividades de interés colectivo, como recuperación de espacios naturales o prestación de servicios sociales. Esta iniciativa ya ha generado alguna crítica.

«Yo no digo que el cien por cien de los parados de la construcción sirva para trabajar en los servicios sociales, pero puede haber algunas personas que sí valgan», subrayó Corbacho, que insistió en que estos programas de empleo deben revisarse y elaborarse «desde cero» porque desde su creación, hace dos años, las cosas han cambiado mucho y la situación económica no es la misma.

El titular de Trabajo afirmó que estos planes de empleo deberían ser «flexibles» y adaptables a las comunidades autónomas, pues son ellas quienes tienen transferidas las políticas activas de empleo. Se trataría de que cada comunidad observarse dónde están sus propios yacimientos de empleo y cómo es el perfil de sus parados para, combinando todo eso, facilitar la empleabilidad elaborando un nuevo plan.

«Desde Madrid no se puede planificar todo. Tenemos que dialogar y concertar con las comunidades, que son las que tienen las competencias», aseguró.

Sobre las críticas del PP a la actuación que ha tenido el Gobierno ante la crisis económica, Corbacho emplazó al principal partido de la oposición a «concretar y cuantificar» las medidas que ha propuesto, en lugar de recurrir al «cuento de la lechera y a la política fácil».

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