La retirada de la oferta por Alitalia aboca a la compañía a la quiebra

(PD).- La Compañía Aérea Italiana (CAI), formada por 18 empresarios italianos dispuestos a comprar Alitalia, ha retirado su oferta de compra, lo que supone la quiebra sin remedio de la deficitaria aerolínea de bandera italiana.

A las 15.50 ha vencido el ultimátum que el presidente de la CAI, Roberto Colaninno, lanzó ayer, en el que amenazaba con renunciar al plan de rescate de la compañía aérea si no se alcanzaba un acuerdo, que finalmente ha sido rechazado por CGIL (Confederación General Italiana del Trabajo) y los sindicatos de autónomos, según informan los medios italianos.

La CAI ha rechazado la contrapuesta enviada hoy por los sindicatos, en la que pedían una nueva reunión y afirmaban que el acuerdo podría alcanzarse todavía «a través de la negociación». Y es que Colaninno ya lo advirtió ayer en la reunión celebrada con el Gobierno y los sindicatos en el Palazzo Chigi: «Ustedes han logrado en estas dos semanas lo que no se había previsto conceder. No hay nada sobre lo que discutir ni un centavo más para compartir», señaló Colaninno, quien insistió en que no estaban «comprando una joya» sino «una empresa en crisis».

Reunidos en una asamblea, los socios de la CAI han decidido por unanimidad desistir en su plan de adquirir Alitalia. Según el comunicado enviado por la CAI, la situación de Alitalia y de los mercados internacionales «no permiten prolongar una negociación que ya ha sido tratada en profundidad y que ha supuesto numerosas concesiones. Posteriores concesiones y dilaciones arriesgarían de manera irremediable la realización del plan». La Compañía ha manifestado su «profunda desilusión al constatar que no se ha realizado la primera y principal condición del proyecto de Nueva Alitalia, que habría permitido el nacimiento de una nueva compañía aérea competitiva a pesar del difícil momento para el sector aéreo y la economía en general.

El ministro de Trabajo, ministro Sacconi ha apuntado que se ha abierto el camino «hacia la quiebra». «La retirada de la oferta de Nueva Italia», ha explicado al Corriere della Sera, «es la lógica consecuencia de la absurda posición obstruccionista del CGIL en coalición con los sindicatos autónomos de pilotos y asistentes [de vuelo]».

«Mejor en quiebra que en manos de bandidos»

La retirada de la oferta de la CAI ha sido acogida positivamente entre los cerca de mil empleados de Alitalia, que se habían reunido en asamblea en el aeropuerto de Fiumicino (Roma), según informa el Corriere della Sera. Cuando han conocido la noticia, han estallado en aplausos y han lanzado consignas que rezaban: «Mejor en quiebra que en manos de estos bandidos».

Los manifestantes de Alitalia en Milán, frente a la sede de la CAI, han reaccionado, en cambio, con protestas y gritos como «¡Buffoni, buffoni!».

Berlusconi: «Estamos frente al abismo»

Las reacciones no se han hecho esperar. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha exclamado que están «frente al abismo» y ha culpado al sindicato CGIL y a los pilotos de la situación a la que se ha llegado. No es de la misma opinión el ministro de Economía, Pierluigi Bersani, del Partido Democrático (PD), de la coalición gubernamental, que ha señalado a Il cavaliere como máximo responsable.

En el ámbito sindical, ha habido opiniones enfrentadas. Mientras que Luigi Angeletti, secretario de la Unión Italiana de Trabajadores, ha apuntado que se abre ahora «una catástrofe social y sindical». Raffaele Bananni, secretario de CISL (Confederación Italiana de Sindicatos y Trabajadores), otro de los sindicatos de la negociación, ha afirmado que por «la responsabilidad de pocos pagan muchos», en un claro ataque al CGIL y al sindicato de autónomos. Guglielmo Epifani, líder del CGIL, se ha defendido de las acusaciones: «Nuestro sindicato asume su responsabilidad, pero también deben hacerlo la compañía y el primer ministro».

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