Las caras largas de los banqueros con ZP

(PD).- Ya no eran los cómodos sillones de la anterior reunión. La Moncloa quería evidenciar la crisis y compuso un decorado mucho más austero, con mobiliario barato. Los banqueros acudían a la llamada de ZP con las amenazas previas que le habían servido al presidente socialista para calentar el encuentro e, incluso, con el temor a la nacionalización. Al final no hubo bronca, como suele ocurrir con Zapatero. Todo fue muy distendido; todo fueron buenas palabras. Pero las caras eran largas.

Hasta La Moncloa llegaron los representantes de bancos (Botín, González y Ron) y de las Cajas (Fainé, Blesa y Olivas). En un escenario menos acogedor que el de anteriores ocasiones, en el que las mesas de trabajo sustituyeron a los sofás, Zapatero reclamó a los banqueros un «compromiso colectivo» frente a la crisis, si bien valoró el esfuerzo que las entidades vienen haciendo con este fin.

Dicho esfuerzo se concreta, especialmente, «en el compromiso asumido por todas las entidades para colaborar activamente en el impulso y puesta en práctica efectiva de las líneas de apoyo a la financiación de empresas y familias que ha aprobado el Gobierno a través del ICO», con especial atención a la moratoria de hipotecas para los parados, según reza el comunicado a través de más publicidad.

Zapatero y Solbes expresaron la disposición del Gobierno a «reforzar, flexibilizar y ampliar» las líneas ICO existentes, con el fin de mejorar la línea de apoyo a las pymes y a la moratoria de hipotecas para desempleados, «y garantizar de este modo la mayor efectividad del cuantioso volumen de recursos públicos puestos en circulación para beneficio de los ciudadanos».

Cae la demanda de préstamos por la crisis

Por su parte, los máximos responsables de las principales entidades financieras trasladaron al presidente del Gobierno su disposición a reanimar el crédito, si bien advirtieron de que la recesión ha provocado un descenso de la demanda de préstamos, informaron ayer en fuentes cercanas a la reunión.

Asimismo, explicaron que si el sector no concede más créditos es porque las empresas no los solicitan para financiar nuevos proyectos o inversión productiva, sino para cubrir el día a día.

Además, explicaron que la banca mostró una disposición común en el análisis de la situación actual.

Los directivos resaltaron que la demanda de préstamos solventes es menor a raíz del deterioro de la economía y advirtieron de que no es posible registrar un crecimiento del crédito muy elevado en el actual entorno, con la economía en recesión desde el cuarto trimestre de 2008. Asimismo, apostaron por que el ICO realice un esfuerzo superior al previsto inicialmente en la concesión de líneas de liquidez.

Los asistentes coincidieron en constatar la efectividad de las medidas adoptadas por el Gobierno para facilitar la liquidez del sistema financiero y garantizar las los depósitos de los ciudadanos, de acuerdo a las directrices del Ecofin y los jefes de Estado y de Gobierno de la UE del pasado mes de octubre.

Solidez del sistema financiero

Asimismo, tanto los responsables del Gobierno como los banqueros incidieron en la solidez del sistema financiero español frente a las dificultades por las que atraviesan un buen número de entidades en los países desarrollados.

Durante cerca de tres horas, Zapatero y su ministro de Economía, Pedro Solbes, analizaron la situación económica y del crédito con los presidentes del Santander, Emilio Botín; el BBVA, Francisco González; el Banco Popular, Ángel Ron; La Caixa, Isidre Fainé; Caja Madrid, Miguel Blesa, y Bancaja, José Luis Olivas.

Desde la Asociación Española de Banca (AEB), su presidente Miguel Martín, sostuvo que la falta crédito se debe a la escasez de demanda solvente ya que las entidades no han cerrado el grifo de la financiación a las demandas de crédito solventes, que han disminuido a causa de la crisis.

Concretamente, Martín afirmó en el Congreso de los Diputados que los bancos están «encantados» de que Zapatero, les anime a seguir dando crédito, porque «viven de eso», si bien insistió en que la recesión ha reducido la demanda solvente al mermar las ventas de las empresas y deteriorar la calidad del crédito.

Con esta reunión, el Ejecutivo ha tratado de lograr la máxima colaboración y cooperación de la banca para que se pueda restaurar la actividad crediticia, después de los apoyos concedidos a través de los avales estatales a las emisiones bancarias y del Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF).

En las cuatro subastas de este fondo realizadas hasta el momento, las entidades financieras se han adjudicado liquidez por importe de 19.342 millones de euros. El fondo administrado, gestionado y dirigido por el Ministerio de Economía y Hacienda, cuenta con una aportación inicial de 30.000 millones, ampliable a 50.000 millones.

El fondo adquiere a las entidades de crédito activos de máxima calidad, con criterios de mercado y primando aquellos respaldados por nuevo crédito como fórmula para garantizar que la financiación llegue a empresas y ciudadanos.

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