Las empresas que contraten a un parado no pagarán su cuota a la Seguridad Social

(PD).- El Gobierno Zapatero va a presentar en la mesa del diálogo social una batería de medidas para frenar el alarmante aumento del desempleo que ha sumado un millón de parados en los últimos 12 meses.

Entre ellas, una de las más importantes, es lo que se han venido a llamar el cheque empleo, aunque al Ejecutivo no le guste este apelativo. Se trata de ofrecer a las empresas y a los desempleados un pacto por el cual el patrón se ahorra las cuotas sociales en la misma cuantía de la prestación por desempleo a que tiene derecho el trabajador. Sin que esta medida suponga la pérdida del seguro de paro.

Exlica Francisco J. de Palacio en El Periódico que el Ejecutivo lleva tres meses buscando fórmulas para parar la alarmante subida del paro, que, además, no tiene visos de mejorar en los próximos meses. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, decidió la semana pasada dar un nuevo impulso al diálogo social y presentar un nuevo paquete de propuestas que han sido diseñadas por varios expertos y asesores de distintas áreas del Gobierno.

Entre ellas se encuentra una medida similar a la que propuso el año pasado la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y muy diferente a la que vienen planteando la CEOE y ayer volvió a poner sobre la mesa la patronal de Madrid (CEIM) sobre un contrato con indemnización por despido de 20 días por año.

El Gobierno no quiere ni oír hablar de abaratar el despido. Pero, como pedían los autónomos y como ya se ha puesto en marcha en otros países, está dispuesto a canjear el coste que el antiguo Inem tiene que asumir en concepto de seguro de paro por rebaja de cotizaciones, siempre con la garantía de que el trabajador no perderá los derechos.

UN EJEMPLO
La idea que Corbacho presentará a empresarios y sindicatos es una fórmula para inyectar de forma indirecta dinero público en la cuenta de explotación de las empresas y en el bolsillo de los trabajadores. Suponiendo un empleado que se ha quedado sin trabajo y ha generado una prestación por desempleo equivalente a 12.000 euros, el empresario que le contrate podrá desgravarse cuotas sociales en la misma cuantía.

La condición que tendrá el patrón es mantener el empleo no solo durante el tiempo que dura la exención sino «durante un plazo mayor aún por determinar», explicaron fuentes del Ejecutivo.
Ninguna de las bonificaciones de cuotas sociales que ofrece ahora Trabajo a los empresarios sería tan grande como la que pretende ahora Corbacho porque supondría estar sin pagar cuotas durante años.

En cuanto al trabajador, volvería a generar el derecho de subsidio a partir del primer año en su nuevo trabajo y, si antes de conseguir el mismo nivel de protección que tenía fuera despedido por causas objetivas, Trabajo le volvería a poner el contador a cero, con lo que dispondría de la misma prestación que cuando aceptó el cheque empleo.

Para el Gobierno, el coste de las cotizaciones que deja de ingresar es idéntico al que soportaría en prestaciones por desempleo. Además, el Estado percibe otros retornos, como el IRPF.

Pero el primer argumento es que al Ejecutivo y a los agentes sociales les interesa impulsar el mercado laboral y a los trabajadores seguir cobrando un salario, por lo que los expertos del Gobierno creen que la propuesta será bien recibida por los sindicatos y por los empresarios.

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