En verano no habrá dinero para prestaciones

(PD).- La Seguridad Social ha usado un truco para tener dinero disponible, sin que parezca que ha metido la mano en la llamada hucha de las pensiones: no ha guardado ahí el superávit de 2008. El motivo oficial es tener liquidez, por si las empresas no le pagan. Pero el PP sospecha que podría servir para tapar otros agujeros, como el del Inem.

Cuando en el año 2003 se crea el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, se establece que “los excedentes de ingresos” de este organismo “se destinarán prioritaria y mayoritariamente” a la llamada hucha de las pensiones, que tiene por objetivo garantizar su pago si, en un momento dado, las aportaciones mensuales de los trabajadores no son suficientes para financiarlas, según informa María Solano en Época.

Pero el artículo de la Ley permite al Gobierno guardarse un as en la manga, porque dice que la aportación a esa hucha se hará “siempre que las posibilidades económicas y la situación financiera del Sistema de la Seguridad Social lo permitan”.

La Secretaría de Estado de la Seguridad Social, que ocupa Octavio Granado, ha considerado que este año se da esa circunstancia excepcional y que no va a embolsar el excedente obtenido el año pasado hasta que no termine 2009, por si la economía empeora más de lo previsto.

Ese dinero que tendría que estar dentro del Fondo de Reserva, al menos en parte -se suele hacer una aportación en febrero y otra en junio-, y allí dar réditos en las inversiones en deuda pública nacional y extranjera, se ha quedado por ahora en caja. De modo que, a efectos de la opinión pública, no parece que se esté detrayendo de la hucha de las pensiones, porque nunca ha llegado a entrar allí, aunque es su sitio.

Falta por saber para qué se va a utilizar. La explicación que se aporta es que la Seguridad Social necesita tener liquidez para soportar los posibles aplazamientos en la entrega de las cuotas de empresas y autónomos, una de las pocas medidas que el Gobierno de Zapatero ha propuesto para paliar la crisis.

Pero la realidad es que, aunque las peticiones para posponer el abono a la Seguridad Social han aumentado sensiblemente en los primeros meses del año (un 30%), la cuantía aplazada no es muy elevada porque en la mayoría de los casos, un 76%, los solicitantes son autónomos con cuotas siempre de menos de 600 euros, como reconocía Javier Aibar, director general de la Tesorería. Y, además, en el 90% de los casos, las cantidades atrasadas tenían un importe inferior a 30.000 euros. No dieron la cifra concreta de desembolso aplazado.

Sin embargo, no todos creen que el destino de ese superávit no ingresado en la hucha sea la financiación de los retrasos. El portavoz del Partido Popular en el pacto de Toledo, Tomás Burgos, denuncia que “se está manoseando el fondo para objetivos que no tienen nada que ver con sus prioridades”.

ARTÍCULO COMPLETO EN EL SEMANARIO ÉPOCA

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