Las cajas de ahorro piden al Gobierno un plan ante un riesgo «catastrófico»

(PD).- Los diferentes enfoques que existen para superar la crisis financiera dejan en evidencia que no hay una solución mágica para dejar atrás las turbulencias. Pero sorprende más que ni siquiera hay consenso entre los bancos y las cajas, sobre todo en la necesidad de crear fondos específicos de rescate para las entidades con problemas.

Frente a la opinión del presidente de la patronal de las cajas, Ramón Quintás, de que es «enormemente peligroso» que el Gobierno no esté elaborando ya un plan de contingencia que contemple riesgos «catastróficos», su homólogo al frente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, considera que el actual Fondo de Garantías de Depósitos es suficiente para afrontar la crisis.

En lo que no hay ninguna duda, tal y como ha quedado patente a lo largo de las jornadas que están teniendo lugar esta semana organizada por ABC y Deloitte, es que el sector afronta dificultades que se traducirán en una reestructuración del sistema financiero español. No obstante, las diferencias empiezan a la hora de abordar cómo se llevará a cabo.

Desde el lado de la banca, Martín ha recuperado su metáfora de que el sistema financiero «es un árbol que necesita ser podado para sanear sus raices» antes de instar al Gobierno a «aclarar cuanto antes las dudas que parece tener mucha gente sobre los mecanismos» necesarios para llevar a cabo la reestructuración.

Un proceso que, en su opinión, podría pasar por exigir a las entidades mayores niveles de capital de los que establece la ley. Sin embargo, ha denunciado que todavía no tiene noticias del fondo especial de ayuda que previsiblemente está preparando el Ejecutivo aunque, en cualquier caso, se ha mostrado contrario al plan de contingencia por el que aboga Quintás ya que, ha asegurado, no hay riesgo de «catástrofe» porque el sistema español «sigue siendo sólido».

Tras asegurar que entre los bancos no hay ninguna entidad con riesgo de solvencia, Martín ha subrayado que en caso de un eventual rescate ya existen tres fondos (los FGD con un monto total de 7.201 millones) que «han funcionado muy bien siempre y han resuelto todos nuestros problemas cuando los hemos tenido». En su opinión, ha añadido a respuesta de los periodistas, estos mecanismos son «suficientes» frente a la actual crisis.

En este sentido, Martín ha añadido que «no hace falta cambiar el modelo de negocio bancario» ya que sus «problemas son importantes, pero perfectamente identificados y, por lo tanto, perfectmente solubles». «Basta con ponerse de una vez a ello», ha sentenciado al tiempo que ha defendido que ninguna entidad financiera española debería ser liquidada, sino aprovechada para crear otra «con más potencia y capacidad para crear riqueza y bienestar».

Riesgos «catastróficos»

Más apocalíptico o realista, el tiempo dirá quién acierta, Quintás ha advertido desde el lado de las cajas de que es «enormemente peligroso» que el Gobierno no esté elaborando ya un plan de contingencia que contemple riesgos «catastróficos».

Entre estos riesgos, aunque ha dejado claro que de momento son «remotos», ha incluido la posibilidad de entrar en una «década pérdida» o «que caiga una entidad demasiado grande para ser rescatada». En cualquier caso, ha dado por seguro que habrá entidades que lo pasarán mal y ha augurado nuevas intervenciones, por lo que ha instado al Ejecutivo a poner este plan en marcha aunque sea a escondidas.

«Yo pido al Gobierno que lo haga (el plan de contingencia), pero que no lo cuente, porque a veces los medios hacen que el riesgo remoto se convierta en una posibilidad razonable», ha advertido. Además, tras recordar que «las entidades con solvencia justa son propensas para cerrar el grifo de crédito», ha valorado que a través de estas medidas el Ejecutivo podría exigir a las entidades la concesión de préstamos.

Concretamente, Quintás se ha mostrado partidario de que el Ejecutivo articule medidas para reforzar la solvencia de las entidades que lo necesiten, a través, por ejemplo, de avales a las participaciones preferentes en línea con la propuesta lanzada en este mismo sentido por el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Por otra parte, Quintás ha adelantado hoy que el beneficio después de impuestos no consolidado de las 44 cajas de ahorros durante el primer trimestre fue de 1.923 millones de euros, un 14,7% menos que en el mismo periodo de 2008. Además, ha considerado que estos resultados, que no incluyen a la intervenida Caja Castilla-La Mancha y a las sociedades participadas, son positivos, ya que el descenso no ha sido demasiado grande a pesar de que las dotaciones de morosidad, que según sus cálculos se ha reducido en marzo del 4,84% al 4,65%, han sido «importantes».

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