La morosidad de las pymes (28%) se dispara frente a las grandes (18,2%)

El plazo de pago entre empresas empeora hasta los 95 días de media

Los sectores primarios y de construcción son los menos perjudicados, ante industria y servicios

El plazo de pago entre empresas empeora hasta los 95 días de media
Vista de la fachada del Banco de España. EFE/Archivo

Las incertidumbres macroeconómicas en la eurozona y sus consecuencias en la débil recuperación de la economía española parecen pesar de nuevo en los plazos de pago entre empresas. Su evolución empeora hasta los 95 días de media, con las pymes como las más perjudicadas, mientras que las grandes logran mejorar su margen de pago hasta los 115 días (sic). Con esta diversa evolución, los últimos datos del Banco de España encajan mucho más en el análisis; las pymes soportan una morosidad del 28%, frente al 18,2% de las grandes compañías. Los más perjudicados son los sectores de industria y servicios, mientras que el sector primario y el de la construcción capean con mayor holgura la situación.

La tímida reactivación de la economía no parece que sea homogénea en el tejido empresarial español. Si el 54,7% del nuevo crédito concedido por la banca, cifrado entre marzo y junio del año en curso, ha ido a parar a las grandes empresas, frente al 32,5% concedido a las pymes (con una dispar distribución en función de su tamaño, según los primeros datos del Banco de España), aquellas compañías de mayor tamaño han mejorado el plazo para sus pagos entre empresas, mientras que para las más pequeñas la situación ha empeorado.

De hecho, el plazo medio del pago entre empresas se ha elevado hasta los 95 días, con especial incidencia en las pymes españolas (93 días como media). Mientras tanto, las grandes empresas han logrado mejorar ese plazo hasta los 115 días, aunque se mantienen como las peores pagadoras en todo el tejido empresarial español.

Esta situación puede abrir aún más la brecha en el tejido empresarial español. Así lo explica Marta Nodal, directora comercial de Crédito y Caución, firma que ha participado en este informe junto a Iberinform y el Observatorio de Riesgo de Crédito de la IE Business School:

En el marco de una legislación cada vez más exigente orientada a la reducción de los plazos de pago, esta evolución sólo puede entenderse en un entorno de insuficiencia de liquidez financiera y capitalización empresarial.

El 42% de las empresas españolas utiliza el crédito comercial para financiar su actividad, por lo que se convierte en la primera fuente de financiación, frente al préstamo bancario, que alcanza hasta el 35%. De ahí, que el aplazamiento de los pagos puede perjudicar más a las pymes y autónomos, que según los nuevos datos del Banco de España reciben menor cantidad de la nueva financiación de los bancos, mientras que la posibilidad de sus refinanciaciones se limitan al 24% sobre el total de los créditos concedidos, aunque pese un 60% de riesgo dudoso sobre los préstamos obtenidos.

TAMAÑOS Y SECTORES

Para Idaira Robayna, oficial jurídico de la Dirección General de Empresa e Industria de la Comisión Europea, la directiva de la lucha contra la morosidad «es una pieza crucial para poder restaurar las condiciones normales de crédito en la economía, proteger mejor a los acreedores y con ello facilitar las operaciones comerciales entre los Estados Miembros».

Mientras tanto, el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, sostiene que «la morosidad tanto pública como privada sigue siendo un activo tóxico en la actividad diaria de los autónomos. Los proveedores, en especial micropymes y autónomos, se han convertido en la principal fuente de financiación de grandes empresas y la Administración».

Según los primeros datos segmentados que ha ofrecido el Banco de España en su Informe de Estabilidad Financiera de este mes de noviembre, el total de la morosidad de las empresas con el sector financiero es del 22,5%. Las grandes empresas soportan una menor carga (18,2%), mientras que sobre las pymes recae una morosidad del 28%.

Desglosadas por tamaños, las pymes medianas arrojan una morosidad de 25,7%. Para el caso de las pequeñas, su ratio se eleva al 27,5%. Las microempresas y autónomos tiene que afrontar una ratio de morosidad del 31,7%. «Se debe imponer la tolerancia cero a la morosidad, no sólo evaluando su cumplimiento sino sancionando el incumplimiento de la ley», reivindica Lorenzo Amor, de ATA.

Los pagos en el sector primario se reducen en cinco días, hasta los 93 días. En el caso de la construcción, la reducción es de tres días hasta los 106, pese a ser uno de los sectores más golpeados por la crisis que se arrastra desde hace años. En contraposición, la industria ve que su plazo de pagos se dilata en cinco días hasta los 102, mientras que en el sector servicios mejora en dos días hasta los 90 días.

laeconomiadelavida@periodistadigital.com

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Autor

Emilio González

Emilio González, profesor de economía española, europea y mundial en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid.

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