Que empieza por utilizar la tecnología, rediseñar los sistemas de pago y modificar la cultura sobre la salud

Una sanidad saludable

La revista Papeles de Economía Española reflexiona sobre los retos del sistema español como el envejecimiento de la población y unos recursos financieros limitados. Señala que el copago no debe nunca convertirse en un impuesto sobre la enfermedad

Una sanidad saludable
Sanidad. MD.

El gasto sanitario supone en España un 9,3% del PIB y se prevé que su peso siga aumentando en el futuro. Por lo tanto, el sistema español se enfrenta a importantes retos como el envejecimiento de la población, el incremento en el número y
complicaciones de las enfermedades crónicas y unos recursos financieros limitados que obligan a plantear cambios para garantizar su sostenibilidad.

La revista Papeles de Economía Española, editada por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), dedica su último número a reflexionar sobre este reto de la mano de economistas y expertos. Las reflexiones se centran principalmente en que la gran cuestión para nuestras economías no es si este crecimiento del gasto se puede mantener, sino si nuestros recursos, limitados, están utilizándose de la mejor manera posible. El estudio intenta demostrar que la mejor solución es la Triple Meta: mejor salud, mejores cuidados y menores costes. Los autores explican cómo es posible implementar esta triple meta mirando a otros países; intentando comprender qué funciona y por qué; midiendo los resultados y promoviendo el enfoque basado en el valor, «además de utilizar la tecnología, rediseñar los sistemas de pago y modificar la cultura sobre la salud», señala el número de Papeles de Economía.

«Nos enfrentamos a grandes retos en el Sistema Nacional de Salud, una obviedad que todos conocemos, pero pocos asumen enfrentar». Con esta frase comenzaba Núria Mas, profesora asociada de la IESE Business School y una de las coordinadoras del informe de Funcas, su presentación en la que también intervino Richard Scheffler, profesor de Economía de la Salud y Política Pública de la Universidad de California, que opinó sobre el modelo sanitario español, especialmente de sus profesionales. «La media de médicos en España está por encima de la de la OCDE, la de enfermeros por debajo. Y mientras el sueldo de los especialistas (2,3 veces el sueldo medio del país) no llega a la media de la OCDE, el de enfermería lo supera ampliamente», destaca y dice que esto es algo sobre lo que España tendrá que reflexionar, «porque tienen más médicos que enfermeros, pero a su vez los médicos cobran menos».

Scheffler, además abordó otras cuestiones como la necesidad de buscar «sistemas de pago más económicos para tratar a los pacientes pluripatológicos de forma integrada», que se basen principalmente en «trasladar el riesgo financiero de quien paga al proveedor». Asimismo se refirió a otros tipos de modelos internacionales, como el de la aseguradora estadounidense Kaiser, de gran éxito en EE.UU, de la cual, según Scheffler se podía tomar como referencia el hecho de que los médicos cobran por resultados en salud y no por actividad, dejando además que gestionen sus propios sueldos y beneficios. El modelo de Kaiser además está muy centrado en la prevención y no solo en la atención.

Adentrándose un poco más en el contenido del informe, Wendy Wisbaum, una de las coordinadores del estudio junto a Nuria Mas, y consultora en Política Sanitaria y Salud Pública, explicó que se había querido dedicar un capítulo especial a los copagos «un tema que es controvertido, pero que es importante examinarlo». En este capítulo se exponían una serie de conclusiones como que es preferible que todo copago tenga un papel recaudatorio limitado, centrándose más en el control de la demanda. «Es preferible un copago evitable basado en criterios de efectividad a un copago lineal y obligatorio», dice el propio documento para apuntar además que «si es obligatorio, lo óptimo es que sea de importe reducido para todos, que se acumule a la cifra total, que paga un paciente con un límite máximo de aportación, como en Suecia, o un porcentaje de la renta, como en Alemania y excluyendo a enfermos crónicos y personas sin capacidad económica».

Y es más, recomienda que nunca «se convierta en un impuesto sobre la enfermedad».
El estudio aborda también cómo, internet, ha cambiado el prototipo del paciente tradicional cada vez más activo e informado y demandante de un trato más personalizado, que tenga más en cuenta su situación, necesidades, valores y expectativa específicas.

«El prototipo de relación paternalista entre profesionales y enfermos se está reemplazando por una relación con los profesionales caracterizada por la deliberación y la toma de decisiones compartida».

Pero de esto hablaremos pronto.

economiadelavida@periodistadigital.com

Autor

Emilio González

Emilio González, profesor de economía española, europea y mundial en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído