IRÁN ESTIMA QUE EL PRECIO PUEDE CAER HASTA LOS 25 DÓLARES

Al petróleo aún le queda mucho recorrido a la baja

Las producciones record de países como Irak o Rusia y los desacuerdos en el seno de la OPEP presionan la cotización del crudo a la baja

Al petróleo aún le queda mucho recorrido a la baja
Unas bombas extraen petróleo de un pozo. EFE/Archivo

Los repuntes de precios cuando la tendencia de los mercados es bajista son flor de un día, como demuestran los datos de este mismo martes. Esto es lo que ocurre con la cotización del petróleo, la cual, después de volver a situarse por encima de los 60 dólares por barril, empieza nuevamente a caer. Y las previsiones apuntan a bajadas mucho más pronunciadas que las que se estimaban hace tan solo unas pocas semanas. Echemos un vistazo a las más significativas y a lo que hay detrás de ellas.

Credit Suisse prevé que el precio medio del barril de Brent durante el primer cuatrimestre del año esté en los 45 dólares, frente a los 59,38 de este martes. Goldman Sachs, por su parte, estima un precio de 43 dólares para el Brent este año y de 39 dólares para el West Texas (WTI), que este martes volvió a situarse ligeramente por debajo de los 50 dólares. Pero Citibank calcula que el WTI puede caer hasta los 20 dólares por barril. ¿Exageración? ¿Error de cálculo? Puede que no.

Por muy excesiva que pueda parecer la previsión de Citibank lo cierto es que está en línea con la que realiza uno de los grandes de la OPEP, Irán, quien estima que el precio del petróleo puede caer hasta los 25 dólares. ¿Por qué? En primer lugar, porque hay productores importantes, como Irak, que están batiendo sus récords de producción para tratar de compensar la pérdida de ingresos que provoca el desplome de las cotizaciones con mayores ventas. Rusia y Venezuela, otros dos grandes productores, están haciendo lo mismo. Con ello lo único que consiguen es inundar de crudo el mercado y provocar nuevas bajadas.

La pasividad de la OPEP ante los incrementos de producción y el desplome de los precios constituye otra de las razones. Con todo lo que está sucediendo, el cártel de países exportadores de momento no tiene previsto reunirse para tratar el tema. Además, en la historia de la organización son más los tiempos de desacuerdo, de hacer cada uno la guerra por su cuenta, que de respeto de todos a los acuerdos de recorte de la producción para provocar que el precio suba. Y la primera nación que, por ahora, no tiene el menor interés en pactar nada de nada es, precisamente, Arabia Saudí, el primer productor de petróleo de la OPEP y el segundo del mundo, detrás de Estados Unidos. O sea, que estamos como en las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado, cuando los miembros de la OPEP no hacían más que firmar acuerdos y más acuerdos de reducción de la producción que enseguida se convertían en papel mojado porque luego nadie quería cerrar el grifo.

Además hay otra cuestión. Si los miembros de la OPEP provocan subidas de precios, lo más probable es que, inmediatamente, los productores estadounidenses empiecen a abrir los pozos que están cerrando y a trabajar al cien por cien de su capacidad, lo que impedirían que la cotización aumentase.

En resumen, todo apunta a que al petróleo aún le queda recorrido a la baja. Y bastante.

economiadelavida@periodistadigital.com

Autor

Emilio González

Emilio González, profesor de economía española, europea y mundial en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid.

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