FACEBOOK PUEDE PROVOCAR DEPRESIÓN

Las redes sociales pueden costarle el empleo y la salud

La utilización, en horas de trabajo, de las redes sociales con fines personales tiene efectos negativos sobre la eficiencia laboral y el bienestar personal

Las redes sociales pueden costarle el empleo y la salud
Facebook.

Hoy parece que no podemos vivir sin las redes sociales. Todo se tuitea; todo lo que se hace, importe o no, se cuelga en Facebook o Instagram; todos los productos y servicios se dan a conocer a través de las redes sociales y si no se tiene un perfil profesional en condiciones en LinkedIn uno parece que no existe en términos profesionales para nadie, y mucho menos para los head-hunters. Por haber hay hasta redes sociales, como ResearchGate para el mundo académico, donde solo se es admitido si se posee una dirección de email de una universidad y en la que sus miembros pueden seguir a profesores de todo el mundo de las especialidades que quieran, pero también dar a conocer sus trabajos. Las redes sociales se han convertido en una parte esencial de nuestra vida. Pero cuidado… esto nos puede costar caro en términos laborales y de bienestar.

Un artículo titulado ‘Does personal social media usage affect efficiency and well-being?’, publicado recientemente en la revista académica Computers in Human Behavior, demuestra algo que ya se suponía: cuando uno se dedica durante el trabajo a tuitear, actualizar su status en Facebook o echar un vistazo a su cuenta de LindeIn su productividad disminuye. Y, como de todos es sabido, cuanto más improductivo se vuelve uno, más papeletas reúne para irse a la calle. Esto le sucede, incluso, a las personas más capacitadas para llevar a cabo varias tareas a la vez.

El artículo, resultado de las investigaciones de Stoney Brooks, del departamento de Sistemas de Información Computerizada de la Middle Tennessee State University, subraya que la utilización de las redes sociales con fines personales tiene efectos negativos sobre la eficiencia y el bienestar.

Para demostrarlo, el profesor Brooks pidió a un grupo de estudiantes de Administración de Empresas que viesen en un ordenador un video de quince minutos. En los ordenadores se habían dejado abiertas ventanas de varias redes sociales, incluyendo Facebook, Twitter y LinkedIn. A los participantes en el experimento se les controló la frecuencia con la que entraban en las redes sociales y se les hizo una prueba sobre el contenido del video. Los resultados de esa prueba de aquellos que utilizaron más las redes sociales fueron peores que los de los que las emplearon menos.

Según el artículo, la pérdida de eficiencia en la realización de tareas deriva tanto del tiempo en que se interrumpen las mismas para entrar en las redes sociales como del reto que supone regresar mentalmente a la tarea original.

El estudio descubrió, además, que pasar tanto tiempo conectado a las redes sociales no solo distrae del trabajo; también provoca altos niveles de estrés tecnológico y reduce la felicidad.

Un uso excesivo de Facebook, incluso, puede aumentar el riesgo de sufrir depresión. Esa es la conclusión de otro estudio, titulado Seeing Everyone Else’s Highlight Reels: How Facebook Usage is Linked to Depressive Symptoms, y publicado, en este caso, en el Journal of Social and Clinical Psychology.

Este artículo indica que los usuarios de Facebook pueden llegar a pasar bastante tiempo conectados a esta red y empezar, de forma inevitable, a comparar sus vidas con las actividades y logros de los demás. Este tipo de comparaciones, unido a la cantidad de tiempo que se pasa conectado a Facebook, pueden desembocar en una depresión.

Según las conclusiones de la investigación, llevada a cabo por Mai-Ly Steers, de la Universidad de Houston, esto no significa que Facebook en sí mismo provoque depresión, pero sí que los sentimientos depresivos, la cantidad de tiempo que se pasa conectado a Facebook y las comparaciones con los demás tienden a ir de la mano.

Las personas con problemas emocionales, indica el artículo, pueden ser especialmente susceptibles de padecer síntomas depresivos debido a Facebook. Su visión distorsionada de las vidas de los demás puede hacerles sentirse solos en sus luchas internas, lo que puede incrementar sus sentimientos de soledad y aislamiento.

economiadelavida@periodistadigital.com

Autor

Emilio González

Emilio González, profesor de economía española, europea y mundial en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid.

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