LA RECONVERSIÓN PROFESIONAL LES AYUDA A SEGUIR EN ACTIVO

La jubilación activa también es para los trabajadores de cuello azul

Las tareas que desempeñan implican cada vez más el manejo de instrumentos de alta tecnología y la utilización de su cerebro, en vez de basarse tanto en la fortaleza o resistencia, lo que les permite seguir trabajando después de la edad de jubilación

La jubilación activa también es para los trabajadores de cuello azul
Trabajadores, fábrica, maquinaria.

La jubilación activa consiste en la posibilidad de compatibilizar el cobro del 50% de la pensión pública con la realización de cualquier actividad laboral. Se trata de una buena idea para que los que quieran seguir trabajando más allá de los 70 años puedan hacerlo, para obtener ingresos adicionales si no se tiene ahorrado para la jubilación o para que las empresas puedan aprovechar la experiencia de los trabajadores de edad para enseñar a los más jóvenes.

A pesar de sus ventajas, la jubilación activa no se encuentra exenta de críticas. Una de las más frecuentes es que se trata de una buena idea para los directivos o para los oficinistas, pero no para los denominados trabajadores de cuello azul, es decir, los relacionados con aquellas profesiones que requieren trabajo manual. Esto es lo que, de entrada, piensa mucha gente. Pero luego, la realidad es muy diferente.

En la actualidad, las máquinas hacen la mayoría de las tareas que requieren un mayor esfuerzo físico. En cambio, las que desempeñan los trabajadores de cuello azul implican cada vez más el manejo de instrumentos de alta tecnología y la utilización de su cerebro, en vez de basarse tanto en la fortaleza o la resistencia física de las personas.

En los países industrializados, además, se da cada vez con más frecuencia que los trabajadores de cuello azul de gran experiencia se convierten en instructores de los más jóvenes. De hecho, las empresas industriales empiezan a darse cuenta de su gran potencial y los reincorporan al trabajo, o los mantienen, pero sistemas laborables flexibles. Las empresas alemanas son pioneras en este sentido, por ejemplo, el fabricante de automóviles Daimler con su programa Space Cowboys. Pero la idea se extiende a otros países y ahora Japón, la nación más envejecida del mundo, también empieza a aplicarlos, por ejemplo, la empresa de automóviles Mazda. Es más, en este último caso, los trabajadores de edad desempeñan sus tareas codo a codo con los robots porque, al final, por mucha máquina y mucha automatización de los procesos productos que haya, la presencia humana sigue siendo indispensable.

Aunque le pueda parecer increíble, con los conductores de camión empieza también a suceder algo similar. En Estados Unidos, casi la cuarta parte de los camioneros son personas de edad, gracias a los cambios técnicos que se están produciendo en relación con la mecánica. La incorporación de la transmisión automática reduce el esfuerzo físico que supone conducir un camión y lo pone al alcance de cada vez más gente. Así, si una persona es apta para conducir un automóvil, ¿por qué no ganar un dinero con un camión, sobre todo uno de reparto urbano?

Lo que hacen otras personas para seguir activos es volver a estudiar para mejorar sus cualificaciones profesionales o adquirir otras nuevas, que les permitan seguir trabajando y, sobre todo, que esas actividades laborales estén acordes con sus capacidades físicas y con su edad. Y no se trata de aprender contabilidad, derecho o finanzas, sino de nuevas capacitaciones profesionales.

Por ejemplo, un electricista con la formación profesional adecuada puede reconvertirse en un especialista en calcular las necesidades en todo lo que se refiere a trabajos de electricidad de un proyecto. Aúnan su gran experiencia y su nuevas capacidades adquiridas gracias a la formación para poder seguir trabajando en tareas que ya no les exigen subir y bajar escaleras y cargar con herramientas y materiales pesados.

economiadelavida@periodistadigital.com

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Autor

Emilio González

Emilio González, profesor de economía española, europea y mundial en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid.

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