Los Bancos Centrales prosiguen su lucha

Los Bancos Centrales prosiguen su lucha

Mientras el mundo se enfrenta a un entorno de rebaja de crecimiento global, azuzado en gran parte por tensiones políticas, o más bien geopolíticas, los Bancos Centrales siguen tratando de actuar como diques de contención ante una marea que cada vez se les hace más difícil de contener.

En Europa, el BCE anunció recientemente una serie de medidas acomodaticias para tratar de neutralizar el deterioro macroeconómico de la eurozona. La entidad dirigida por Mario Draghi,  revisó a la baja sus expectativas de crecimiento e inflación, y por enésima vez, y acertadamente, dio un tirón de orejas a la clase dirigente en tanto en cuanto les conminó a  que las políticas fiscales deberían tomar el testigo de las políticas monetarias. Es decir, dejó claro que a los Bancos Centrales se les acaban la munición, y que ha llegado definitivamente la hora de los gobiernos para que, mediante medidas de índole fiscal, así como de rebaja de tensiones políticas, sean los impulsores del crecimiento económico.

En este sentido, Draghi anunció los siguientes acuerdos:

– Rebaja tipo de facilidad de depósito a los bancos en 10 puntos básicos hasta el -0.50%.

– Medidas de apoyo a las entidades financieras para compensar la bajada de la facilidad de depósito mediante nuevas y mejores condiciones de TLTRO III y aplicación de tipo de depósito escalonado a las reservas en BCE.

– Reactivación del programa de compra de activos por importe de 20.000 millones al mes por tiempo ilimitado («open-ended QE»). Al mercado le sorprendió de manera positiva que se tratara de un programa ilimitado temporalmente , ya que anticipaba un programa limitado en el tiempo. El próximo 1 de noviembre dará comienzo este programa, que probablemente tenga un sesgo más elevado hacia bonos corporativos que a deuda de gobiernos (PSPP), debido a la escasez de bonos alemanes.

Al otro lado del Atlántico, la FED por su parte cumplió los pronósticos que anticipaba el mercado y redujo los tipos de intervención en 25 p.b. hasta el rango 1.75%-2.00%.

La decisión de rebajar tipos no fue unánime, pues 2 de los 17 miembros del comité votaron en contra. Asimismo, la decisión estuvo acompañada con una ligera revisión al alza de las expectativas de crecimiento en USA para 2019, es decir, fue un movimiento hawkish cut, que ni mucho menos contentaron al presidente Trump, que lleva continuamente criticando a Powell y su decisiones al considerarlas poco valientes y contenidas, llegándole a acusar de estar detrás de una futura recesión por no bajar más los tipos de interés, como si su juego de guerra comercial no fuera gasolina suficiente para provocar el fuego del que acusa a la Reserva Federal.

En resumen, seguimos inmersos en una economía artificialmente sostenida por políticas monetarias de los bancos centrales, mientras los gobiernos siguen impulsando la marea de la desaceleración, los unos con sus políticas fiscales descoordinadas e insuficientes (UE) y los otros con sus guerras comerciales abocadas a tener dos perdedores.

Autor

Alberto Herrero Chalud

Licenciado en Derecho por la UCM, Máster en Derechos de Mercados Financieros por la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE y Certificado de Especialista Financiero por AFI.

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Expertos
Alberto Herrero ChaludFinanzas

Licenciado en Derecho por la UCM, Máster en Derechos de Mercados Financieros por la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE y Certificado de Especialista Financiero por AFI. Actualmente Socio Fundador de Mulhacén Asset Management. Con una experiencia de más de 15 años como Banquero privado en entidades independientes -Arcalia Patrimonios, Nordkapp Inversiones y Banco Madrid-, en sus divisiones de Banca Privada, actualmente es socio fundador junto a Silvia Rubín de Celis en Mulhacén Asset Management. Especialista en gestión patrimonial y asesoramiento fiscal a clientes.

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