El Ayuntamiento de la localidad valenciana de Llíria

El alcalde del PSOE, apoyado por los concejales de Compromís, destina 7.600 euros a un concierto para perros

El PP, en la oposición municipal, califica de «falta de respeto» hacia los vecinos la partida presupuestada para el recital destinado a un público canino

El alcalde del PSOE, apoyado por los concejales de Compromís, destina 7.600 euros a un concierto para perros
Los perros y la música. PD

Parece coña, pero no lo es. Y demuestra que a los ‘progres’ y sectarios que nos gobiernan, tanto desde el Gobierno de España como en varias comunidades autónomas y numerosos municipios, les importa un comino la gente.

Siempre y de forma especialmente sangrante en estos tiempos sombríos y ruinosos con pandemia de coronavirus y millones de personas en paro o al borde del abismo.

Y lo más acongojante es que buena parte de los vecinos, los mismos penitentes que financian con sus escasos recursos el festival musical para canes, votan a personajes como el socialista Manuel Civera, líder local del PSOE y a sus colegas de tropelóa.

El Ayuntamiento de la localidad valenciana de Llíria, gobernado por el PSPV-PSOE y Compromís ha programado un concierto dirigido exclusivamente a perros para el próximo 8 de diciembre de 2020.

Y para que se entienda en su totalidad la insensatez, subrayar que la broma costará para las arcas públicas la friolera de 7.760 euros.

Dinero que sale del  bolsillo del sufrido contribuyente, como denunció el Partido Popular en el pleno municipal celebrado este 26 de noviembre.

El recital dirigido a perros se celebrará en el parque Silvestre de Edeta, que en la actualidad permanece cerrado al público por las restricciones decretadas ante la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, el Ayuntamiento presidido por el socialista Civera explicó a preguntas de la oposición que el recinto, al albergar un concierto, se abrirá al público el día de la Inmaculada Concepción como «espacio cultural».

El programa del concierto res para partirse la caja: «está compuesto con ultrasonidos solo audibles por la raza canina», lo que a su juicio supone un «despropósito en las puertas de una crisis económica de dimensiones desconocidas y una falta de respeto a los vecinos que lo están pasando mal».

En el pleno celebrado el pasado jueves, el concejal de Gestión Cultural, el socialista Pedro Vicente Alamá, reprochó a la oposición que «no conociera «la partitura que se interpretará» y le reclamaba «respeto hacia los músicos y los profesionales».

El edil se mostró «orgulloso» de haber programado el concierto del que, según dijo, «se ha interesado gente desde Alemania».

Ante las críticas de la oposición en la comisión de Cultura, el equipo de gobierno replicó que los propietarios de los perros podrán acceder al concierto.

Ante estas respuestas, el concejal del PP José Miguel Maicas insistió en preguntar sobre la ideoneidad del coste del concierto, momento en el que el alcalde, que en ningún momento negó la partida presupuestaria destinada el recital canino, dio por zanjado el turno de réplicas.

¿Les gusta la música a los perros?

Según estudios realizados por la Universidad de Belfast la música preferida tanto por perros como por gatos es la música clásica.

En el caso de los canes según los veterinarios consultados, son capaces de reaccionar ante los distintos sonidos a los que les podemos someter. Hay músicas que les puede relajar; pero otras todo lo contrario. En el reino animal como entre los humanos tiene validez la sentencia de «para los gustos los colores» o en este caso «los sonidos».

En Estados Unidos y más concretamente en la Universidad de Colorado se realizó un estudio en el que intervinieron 100 perros de distintas razas y todos procedentes de perreras.

Se comprobó, que cuando los perros escuchan música clásica, cambiaban su comportamiento ya que se volvían más relajados e incluso ladraban menos.

Sin embargo, los perros a los que se le ponía Heavy Metal, provocaba en estos estrés, ansiedad y nerviosismo. La música también es muy adecuada para aquellos perros que tras una operación necesitan recuperarse.

No sólo la música clásica les encanta también el rock suave, el rock sinfónico, jazz y el reggae va ganando adeptos entre nuestras mascotas.

Por último una anécdota sobre la variedad de gustos musicales en el comportamiento de nuestros perros: El compositor Richard Wagner tenía en su estudio un lugar reservado para su querido Peps, un Cocker Spaniel.

Parece ser que el can fue quien definitivamente dio su opinión en los motivos musicales de la ópera «Tannhauser» e hizo que este cambiara a su compositor de tono a un Mi Mayor, «una modalidad relacionada con el sentimiento de amor y salvación».

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