María Jesús Montero, ministra de Hacienda, lo tiene clarísimo.
Ya ha comenzado a trabajar en la elaboración de los próximos Presupuestos Generales del Estado y tiene como objetivo tener preparado el techo de gasto para el mes de septiembre.
Este esfuerzo es crucial para asegurar la estabilidad fiscal y cumplir con las obligaciones de España frente a la Unión Europea.
La necesidad de enviar información precisa a Bruselas sobre las cifras de déficit hace que sea imposible acomodar las proyecciones económicas con los presupuestos prorrogados actuales.
Este escenario podría llevar a un estancamiento económico y a la imposibilidad de cumplir con los compromisos fiscales, lo que, a su vez, podría desencadenar en elecciones anticipadas si no se logra un consenso político para la aprobación de los nuevos presupuestos.