La Agencia Tributaria se ha visto obligada a proceder a devoluciones masivas de IRPF y de Impuesto de Sociedades tras varias sentencias del Tribunal Supremo que han declarado ilegales algunos cobros efectuados por Hacienda en los últimos años.
Por un lado, están las devoluciones a mutualistas por la doble tributación del IRPF, que afectan a cientos de miles de jubilados. Por otro, las devoluciones a empresas derivadas del Real Decreto 3/2016, mediante el cual el Gobierno eliminó deducciones en la base imponible del Impuesto de Sociedades, una medida que ahora el Supremo considera contraria a Derecho.
En conjunto, el impacto de estas devoluciones podría situarse entre 8.000 y 11.000 millones de euros, un golpe importante para las cuentas públicas. Y todo esto llega cuando la recaudación acumulada hasta septiembre muestra un aumento del 10,1%, impulsado principalmente por el IVA y los impuestos medioambientales, mientras el IRPF cae en el mes un 5%.
Una vez más, el Estado ha cobrado de más… y ahora no le queda más remedio que devolver lo que nunca debió recaudar.