El primer día presencial de la regularización masiva puesta en marcha por el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido un verdadero caos. Las largas colas, los sistemas informáticos caídos y la avalancha de solicitudes han desbordado las oficinas en todo el país, con Madrid como epicentro del colapso.
En la capital, el Ayuntamiento ha incrementado sus citas diarias de 1.500 a 5.500 en cuestión de días. José Fernández, delegado de Políticas Sociales, lo expresa sin tapujos: «Se ha tomado una decisión apresurada y parece que buscando el colapso». Las oficinas situadas en la Ronda de Toledo, 10, se vieron desde primera hora con enormes filas para obtener el certificado de vulnerabilidad, un documento esencial para muchos solicitantes. Este certificado es crucial para justificar la concesión de permisos, aunque solo se entrega a quienes han tenido intervenciones sociales previas en los 40 centros municipales.
El cuello de botella en Madrid
La situación en Madrid es alarmante. La única oficina del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), ubicada en la Plaza del Descubridor Diego de Ordás, se encuentra completamente saturada. Miles acuden a solicitar su historial de recargas del abono transporte para demostrar su residencia continua en el país durante los últimos seis meses. La opción digital no está disponible para quienes carecen del certificado electrónico, y algunos llegan a vender turnos ilegalmente mientras esperan.
- Problemas clave:
- Sistemas de citas completamente saturados desde el primer momento.
- Escasez de recursos: ni más personal ni fondos adicionales del Gobierno central.
- Colas desde el amanecer, con folletos en inglés que dirigen a páginas web que no funcionan.
La Federación de Municipios de Madrid (FMM), encabezada por Judith Piquet, ha exigido una reunión urgente con la Delegación del Gobierno. Critican la «falta total de comunicación» y el decreto unilateral que impone toda la carga sobre los ayuntamientos sin ofrecer apoyo. «Estamos al borde del colapso», advierten en una carta dirigida a Francisco Martín.
Reacciones en otras ciudades y contexto nacional
No solo Madrid enfrenta este problema. En Zaragoza, el Gobierno local del PP decidió centralizar trámites en la Plaza del Pilar, lo que ha llevado a formarse colas enormes. Largas esperas, fallos técnicos y prisas por legalizarse en el primer día presencial muestra cómo miles se agolpan pese a aplazamientos y problemas online. Los solicitantes más optimistas esperan beneficios como poder cotizar en la Seguridad Social o conseguir contratos legales.
Este proceso, acordado con Podemos, beneficiará a entre 500.000 y 800.000 personas que hayan llegado antes del 31 de diciembre de 2025. Quedan excluidos aquellos internados en CIE o apátridas saharauis. El plazo para solicitarlo termina el 30 de junio. En Benidorm, aunque hay alta demanda, aún no se ha producido un colapso gracias a instrucciones locales claras.
| Ciudad | Problemas reportados | Cifras clave |
|---|---|---|
| Madrid | Colas en CRTM y servicios sociales | 1.500 a 5.500 citas/día |
| Zaragoza | Centralización en Plaza del Pilar | Miles esperando |
| Benidorm | Alta demanda, sin colapso | Información fluida |
Ahora el Gobierno solicita ayuda urgente a los ayuntamientos, aumentando así la presión sobre ellos. Comunidades como la liderada por Isabel Díaz Ayuso señalan al Ejecutivo central como responsable por no proporcionar recursos adecuados. Desde PSOE y Más Madrid lo consideran un «boicot administrativo» y demandan más oficinas disponibles.
A pesar del estrés que enfrentan estos migrantes, muchos ven una luz al final del túnel: «Esto abre puertas hacia un futuro mejor», dice uno mientras graba un vídeo. Mientras tanto, la presión asistencial sigue aumentando; trámites ordinarios como ayudas o teleasistencia están también bajo riesgo debido a esta falta de coordinación entre niveles administrativos que deja a miles esperando respuestas. Sin embargo, el proceso sigue avanzando entre apuros y reclamaciones.
El tiempo apremia y las colas continúan creciendo.
