Europa pidió dinero prestado para financiar los fondos Next Generation. Pero hay una realidad que casi nadie explica: esa deuda hay que devolverla. Y con intereses.
La Comisión Europea emitió deuda conjunta en los mercados para financiar el gran paquete de ayudas posterior a la pandemia. Estamos hablando de una cifra gigantesca. Entre deuda e intereses, el coste total puede situarse entre 750.000 y 800.000 millones de euros. Y aquí aparece la parte clave para España.
España aporta entre el 9% y el 10% de toda la financiación anual de la Unión Europea. Eso significa que, proporcionalmente, a España podrían corresponderle entre 70.000 y 80.000 millones de euros del coste total de devolución. Es decir, decenas de miles de millones que acabarán saliendo directa o indirectamente de los contribuyentes españoles. Y esto cambia completamente el debate. Porque los fondos europeos no eran dinero gratis.
Eran deuda europea. Una deuda que Bruselas tendrá que devolver durante décadas mediante mayores aportaciones nacionales, nuevos impuestos europeos o ambas cosas al mismo tiempo.
¿Qué ocurrirá cuando Europa empiece realmente a pasar la factura de los Next Generation? Porque el dinero prestado siempre parece barato… hasta que llega el momento de devolverlo.