La economía sumergida en España alcanza el 25% del PIB

¿Qué esconden los españoles?

La crisis fomenta el fraude fiscal

La economía sumergida responde a la crisis que sufre España. Un aumento de los impuestos puede fomentar el aumento de las estafas fiscales

No es un fenómeno nuevo en España ni en el mundo, pero en los últimos meses ha tomado un cáriz de cierta relevancia, que, a todas luces, aumentará en un futuro no muy lejano. Es la economía sumergida, bajo cualquiera de sus fórmulas, desde los pequeños fraudes fiscales por no declarar el IVA, hasta,en el caso más extremo, la economía criminal, pasando por la evasión de capitales en paraísos fiscales.

Según informa la revista Época, esta bolsa de dinero negro en nuestro país asciende, según los cálculos realizados por el colectivo de Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha), a 240.000 millones de euros, es decir, el 23% del PIB español. Pero, realmente, esta cantidad es muy difícil de cuantificar.

Varios estudios privados, como el del profesor Friedrich Schneider, de la Universidad austriaca de Linz, junto a los del Instituto de Estudios Fiscales (IEF), del Banco de España, del Consejo conómico y Social (CES), del Banco Mundial y de la Unión Europea sitúan la horquilla entre el 19,5% y el 25% del PIB. El dato en sí es preocupante. Pero, sobre todo, si se compara con los países de nuestro entorno. Y es que la economía sumergida en la UE, exceptuando el antiguo bloque del Este y los países de reciente incorporación, es 10 puntos porcentuales inferior a la existente en nuestro país.

Sin lugar a dudas, la creciente economía sumergida en nuestro país responde a la crisis económica que sufre España y que se ha traducido en una tasa de paro del 18% y una caída del PIB del 4,1% en el segundo trimestre del año respecto al mismo periodo de 2008. Pero algunos expertos creen que la problemática arranca desde antes.

Francisco de la Torre, portavoz de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) desvela que en el año 2007, las empresas declararon 45.000 millones de euros en su impuesto sobre sociedades correspondiente a 2006. Sin embargo, un año después, estos pagos se redujeron un 40%, hasta los 25.000 millones, y los ingresos en las arcas del Estado en concepto de IVA bajaron el 16%: “Unos descensos que nos resultan inexplicables desde el punto de vista de la crisis, teniendo en cuenta que el departamento de balances del Banco de España declaró que las compañías españolas habían obtenido en 2007 unos beneficios récord y el consumo presentaba una salud envidiable”, afirma De la Torre.

Pero ¿cómo se defrauda en España? El profesor del IESE José Ramón Pin señala que el fraude más común se produce en el segmento de los autónomos, que no emiten facturas por todos los trabajos que realizan y, por lo tanto, no declaran la totalidad del IVA. “Son pequeñas cantidades individuales que, a escala nacional, se convierten en una bolsa de dinero negro bastante considerable”, afirma el experto.

Este problema es moneda común en el resto de Europa. En un informe aprobado por el Parlamento Europeo a mediados del año pasado, se estimaba que el volumen de fraude en operaciones intracomunitarias se situaba entre 200.000 y 250.000 millones de euros, unas cifras que prácticamente duplican los cálculos de los cuatro años anteriores. Y la situación en nuestro país no tiene visos de mejorar, después de la reforma fiscal anunciada por el Gobierno el pasado fin de semana. CiU ha sido el primer partido político en recordar que el aumento en la presión fiscal sólo provoca una mayor propensión a la estafa fiscal.

La segunda fórmula más extendida de fraude en nuestro país es el trabajo por cuenta ajena sin estar dado de alta en la seguridad social. En este aspecto, vuelve el debate sobre las elevadas aportaciones a que obliga la legislación en España. En este círculo, la defraudación es completa: la empresa en cuestión no abona ni impuesto de sociedades, ni IVA, ni las correspondientes aportaciones a la seguridad social de los trabajadores,quienes, a su vez, eluden hacer cuentas con Hacienda a través de la declaración del IRPF. El sector textil es uno de los que más utiliza esta fórmula de desfalco a la Hacienda Pública.

Tampoco hay que olvidar las operaciones bajo cuerda de compraventa en el sector inmobiliario, que se erigieron como el auténtico motor del boom de la vivienda en los últimos años. Escriturar propiedades por debajo de su valor real es una práctica más que habitual en España desde hace muchos años, que se vio potenciada en la primera década del siglo XXI. Un estudio de Eroski desvela que el 90% de las promotoras aceptaban dinero negro en los pagos durante la época de bonanza del sector, mientras el 70% no sólo los admitía, sino que iba más allá: los exigían para que se pudiera realizar la operación.

Este tipo de transacciones han provocado que España sea el país de la UE en el que el dinero en metálico represente el 10% del PIB, frente al 5% de la UE y el 6%de EE UU. Todo ello, a pesar de que España cuenta con una de las redes de cajeros automáticos y de sucursales bancarias más utilizadas del Viejo Continente. Además, circulan en nuestro país 111 millones de euros en billetes de 500 euros, el 30% del total emitido por el Banco Central Europeo y el 64% del valor total del efectivo en manos de los españoles.

Más información en la revista Época.

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