Goirigolzarri debería apellidarse Goirigolgorra

Los españoles invertirán 800 euros para sostener Bankia

Somos 47 millones de primos emparentados directamente con la prima de riesgo

Los seguidores del Depor estarán encantados porque su equipo vuelve a ser de Primera. Y los «Alonsistas» porque el chico Ferrari encabeza la clasificación de Fórmula Uno. Y España entera se conjura en torno a los 23 de Del Bosque y se consuela con Pastora Soler en el Top Ten de Eurovisión.

Pero el notición de esta semana es que, de repente, como por arte de magia, los 47 millones de españoles nos hemos convertido en accionistas de Bankia. De aquí a finales de julio, cada español será titular de 500 euros de participación en el banco que, hasta hace apenas un rato, dirigía magistralmente Rodrigo ídem, el gurú en ingeniería financiera que ha convertido al pueblo español en propietario en propietario a la fuerza de ese engendro bancario.
 
Botín, González, Fainé y el pueblo español: los cuatro grandes banqueros

De manera que ya somos cuatro los grandes banqueros de España. Botín, Francisco González, Fainé y el pueblo español, a pesar de que millones y millones de compatriotas deben estar rumiando entre dientes la memorable frase de Groucho: «no quiero pertenecer a un club donde admiten a tipos como esos».

Salen 500 euros en acciones por barba, haciendo una sencilla división entre lo que va a portar el Estado Español al capital de Bankia, con la pasta de 47 millones de españoles. 23.500 millones de euros, divididos entre 47 millones de primos, íntimamente emparentados con «primas de riesgo», arrojan un resultado de medio centenar de euros de media. ¡Ya somos banqueros! Para que luego digan la Merkel y esos señores tan listos de la Europa calvinista que, aquí abajo, en el sur, no tenemos iniciativas, no invertimos en capital como Dios manda y somos unos irresponsables despilfarradores.

A ver: ¿cuánto súbditos alemanes, franceses, holandeses, nórdicos, europeos de esos, poseen acciones en sus bancos, eh? Pero no ahorrillos de andar por casa, sino 23 mil quinientos millones de euros del ala, que eso es invertir y lo demás son coñas marineras. Si hoy no nos sentimos colectivamente orgullosos como pueblo, como unidad de destino en lo universal, es que somos unos inconscientes o tenemos la autoestima colectiva por los suelos.

Los españoles nos vamos a forrar

500 euros por barba, a aproximadamente 1´6 euros la acción, le supone a cada español un número de títulos de Bankia nada desdeñable ¿Qué se lo han guisado y se lo han comido Botín, Francisco González, Fainé, De Guindos y Goirigolzarri entre ellos? De acuerdo. Puede que ese comportamiento unilateral hiera la sensibilidad del respetable público. Pero ya verán ustedes cuando la cosa remonte y empiecen a repartirnos dividendo. Cuando Papá Estado, que siempre está hurgando en nuestras cuentas corrientes para embargarlas, para apropiarse de nuestros fondos en nombre de Hacienda, de la Dirección General de Tráfico, de instituciones de esas que te atracan por adelantado, pasándose por el arco del triunfo la presunción de inocencia, de repente tenga que abonarnos la parte alícuota de los beneficios.

Porque, lo hará, ¿no? Se supone que, en esta flagrante ocasión, ni De Guindos  ni Montoro tendrán la cara de convertirnos en inversores a la fuerza en la duras y en gilipollas, como toda la vida, en las maduras, o sea, cuando los 23.500 millones de euros que van a pedir con el aval de los españoles (recortes sociales e intereses aparte), empiecen a dar el fruto que ya ha profetizado el tal Goirigolzorri, que pronostica que esto de Bankia va a ser Jauja.
 
La marca Bankia suena a «banco malo»

Ahora que ya pertenecemos, con una mayoría aplastante, al accionariado de ése engendro financiero, podrían empezar a consultarnos uno a uno a todos los españoles. Por ejemplo: ahora que estamos en un mercado en el que juega un papel relevante la marca, ¿debería seguir llamándose Bankia una entidad que se ha creado tan mala reputación? Es que Bankia, por sí mismo, ya suena a «banco malo», de esos que rechaza el propio Rajoy.

También habría que votar sobre la posibilidad de que el nuevo Presidente de la entidad se cambie su apellido. Goirigolzarri no hace justicia con la eficiencia que ha demostrado en la última semana. En estas páginas digitales proponemos una enmienda a la totalidad en su DNI: que se apellide, a partir de ahora, Goirigolgorra, teniendo en cuenta que quiere mantener el banco por la cara. Así monta un banco cualquiera, sin un currículo apabullante como el de este señor.

La última cuestión que convendría dejar clara, en la nebulosa financiera en la que se encuentra España, son los intereses que vamos a pagar los españoles por la pasta que vamos a pedir para suscribir las acciones de Bankia. Nos están cobrando la deuda al 6 o al 6`5% a diez años vista, tenemos que aportar 23.500 millones de euros y todo parece indicar que, dentro de una década, cada español habrá tenido que aportar de media otros 300 euros a los 500 per cápita de la inversión inicial.

¡Esto no es que sea un negocio colectivo; esto es una bicoca! Y de paso nos convertimos en patrocinadores del Aspar Team de Motociclismo y algún que otro club de baloncesto.

¡Enhorabuena, España! De la noche a la mañana nos hemos convertido en 47 millones de banqueros.

 

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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