Los planes de pago a proveedores mejoraron el PIB hasta seis décimas en 2012-2014, según Banco de España

Los sucesivos planes de pago a proveedores puestos en marcha por el Gobierno entre 2012 y 2014 han tenido un efecto positivo sobre el PIB, al que han aportado entre tres y seis décimas en este periodo, y también sobre el empleo, con un impacto positivo de entre cuatro y siete décimas, según los cálculos realizados por el Banco de España en su boletín económico del mes de marzo.

Los planes de pago a proveedores han costado 41.814 millones de euros entre sus tres ediciones: 27.300 millones en 2012 (el 3,2% del PIB), 6.509 millones en 2013 (el 1,2% del PIB) y 8.000 millones en 2014 (el 1,9% del PIB). Las entidades locales se han repartido un total 11.600 millones y el resto, otros 31.200 millones, ha ido a las CC.AA.

El Banco de España destaca que en la medida en que estos mecanismos se han puesto en marcha en un contexto de debilidad económica «severa», consolidación fiscal y dificultades de acceso al crédito por parte de los agentes económicos, han podido tener un efecto de «estímulo» sobre empresas y familias y la economía en su conjunto, que habría ayudado a mitigar algunos de los efectos negativos de la crisis económica.

Según la autoridad monetaria, aunque el pago aplazado es parte normal de las relaciones comerciales, el alargamiento «excesivo» de ese plazo tiene efectos «nocivos» sobre la empresa acreedora, ya que obliga a esta a recurrir a vías de financiación alternativas, entre las que podrían encontrarse el retraso a su vez de los pagos a sus proveedores o la financiación bancaria.

Así, afirma que en un contexto de restricción financiera como la vivida durante la crisis, estas alternativas pueden no estar disponibles o su coste puede ser muy elevado, reduciendo la rentabilidad de las empresas e incluso pudiendo poner en dificultades su situación de liquidez, lo que acabaría generando una reducción de sus inversiones, un retraso en los pagos a sus empleados o, en casos extremos, el cierre de la empresa.

MITIGAR EL EFECTO NEGATIVO DE LOS AJUSTES.

Por ello, el Banco de España asegura que es de esperar que la implementación del plan haya ayudado a mitigar en alguna medida los efectos negativos sobre el crecimiento económico en el corto plazo que vienen asociados habitualmente a la aplicación de las medidas de ajuste, con independencia de sus efectos positivos sobre el largo plazo.

«El impacto expansivo de los planes de pago a proveedores es, además, compatible con el proceso de consolidación fiscal, dado que surge de la inyección de liquidez a través del pago de un gasto ya realizado y contabilizado en el déficit público previamente», subraya.

Por último, estos planes de pago a proveedores han supuesto que la deuda de las comunidades y entidades locales con el Estado se haya triplicado en el periodo 2012-2013, de manera que el porcentaje de deuda autonómica en manos del Estado ha pasado de ser nulo en 2011 a situarse en el 37% en septiembre de 2014.

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